La historia entre Francisco Cerúndolo y Alexander Zverev configura ya un verdadero clásico del circuito profesional de tenis. Hasta el duelo de de cuartos de final de este viernes, en el ATP 500 de Múnich, se habían enfrentado en siete oportunidades, con tres victorias para el argentino y cuatro para el alemán.
Pero si se analiza minuciosamente el historial, se entenderá perfectamente el desarrollo de la rivalidad. Cerúndolo, de 27 años y el mejor sudamericano del ranking (19°), ganó los tres primeros enfrentamientos, que fueron sobre polvo de ladrillo, como el de Alemania que los reúne este viernes: Madrid 2024 y 2025 y Buenos Aires 2025. En tanto que Zverev, número 3 del mundo y con 24 títulos en su haber, ganó los últimos cuatro duelos, que fueron sobre superficie dura: en 2025, lo batió en el Masters 1000 de Canadá y en la Copa Davis, mientras que este año lo eliminó en el Australian Open y en el Masters 1000 de Miami. Con un dato curioso: en las cuatro derrotas, Cerúndolo no pudo sacarle un set a su rival.
El comienzo del partido fue sin concesiones: cada uno mantuvo su saque sin resignar un solo punto. Pero en el tercer set, ya metidos de lleno, a Cerúndolo le costó: el alemán le dio vuelta un 30-0 para asestarle el primer quiebre del partido.
Zverev lució solidísimo, con la derecha picante y llevando bien atrás al argentino. Y volvió a quebrar en el quinto para ponerse 4-1 y dejar la sensación de que sería difícil de vulnerar. Lo positivo para Cerúndolo es que no se descontroló ni entró en discusiones consigo mismo. Mantuvo el norte y tuvo premio: su primer quiebre para ponerse 2-4.
El argentino no fue consistente con su primer saque, pero aun así pudo mantenerlo gracias a que Zverev empezó a cometer errores. Fran ganó en confianza y logró alcanzarlo: segundo quiebre consecutivo y 4-4.
En zona de definición, afloraron algunas tensiones. Zverev volvió a hacerse fuerte con su saque (5-5) y Cerúndolo sufrió el suyo (cometió la primera doble falta del partido), pero salió airoso para ponerse 6-5.
Llegaba un momento crucial y Cerúndolo debía demostrar que no le temblaba el pulso. Y lo logró: una derecha cruzada demoledora definió el juego y el set para el argentino: 7-5.
Cerúndolo, único argentino que estuvo en el cuadro principal de Múnich (el resto eligió jugar en Barcelona), inició el camino con un triunfo ante el indio Samit Nagal y luego dejó en el camino al neerlandés Botic van de Zandschulp, ambos partidos sin resignar sets. Nunca ganó un ATP 500. Los cuatro títulos que posee en su carrera (Umag, Buenos Aires, Bastad y Eastbourne) son 250.
Es la segunda participación de Cerúndolo en el cuadro principal de Múnich, donde en 2025 llegó hasta la semifinal (cayó derrotado por el estadounidense Ben Shelton).
Zverev, de 28 años, inició el certamen -que ganó en tres oportunidades- con una victoria ante el serbio Miomir Kecmanovic (en un trabajoso partido a tres sets que se definió en tie break) y en octavos de final batió al canadiense Gabriel Diallo.
El ganador del duelo entre Cerúndolo y Zverev irá en semifinales ante el italiano Flavio Cobolli, que en el primer turno dejó en el camino al checo Vit Kopriva, por 6-3 y 6-2.
