Con apenas 21 años, el patinador estadounidense Ilia Malinin se consagró en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina y le dio la medalla de oro a su equipo con una actuación sobresaliente en el programa libre. Su desempeño llamó la atención incluso del tenista serbio Novak Djokovic, que presenció la prueba desde las tribunas junto a su esposa y reaccionó con gestos de asombro cuando el joven hizo un salto mortal hacia atrás, movimiento conocido como backflip.
Malinin, líder del equipo norteamericano, ejecutó cinco saltos cuádruples y sumó 200,03 puntos, lo que le permitió revertir una presentación discreta de la jornada anterior. Con ese puntaje superó al japonés Shun Sato, quien completó tres cuádruples y alcanzó 194,86 unidades, resultado que dejó a Japón con su segunda medalla de plata consecutiva en la competencia por equipos.
“Salió exactamente como quería, como lo planeé. Estoy muy agradecido por eso”, dijo Malinin tras finalizar la ceremonia de entrega de medallas. El estadounidense fue campeón mundial de patinaje artístico en 2024 y 2025 y su padre, el ruso Roman Skorniakov, fue una gran figura de ese deporte cuando representó a su país de origen.
Malinin vivió su primera experiencia olímpica después de que se quedara fuera del equipo que compitió en los Juegos de Pekín en 2022.

El backflip que se atrevió a hacer el joven patinador en su presentación en los Juegos Olímpicos de invierno estuvo varios años prohibido por la Unión Internacional de Patinaje (ISU por sus siglas en inglés). La entidad consideró en 1976 que se trataba de una maniobra demasiado arriesgada y entonces comenzó a penalizar a quienes la realizaban para amedrentar a los deportistas.

Pero en los Juegos Olímpicos de Nagano, en 1998, la patinadora francesa Surya Bonaly decidió realizar un backflip y se rebeló. Finalmente, para la temporada 2024-2025, la ISU permitió nuevamente que se hiciera ese salto. Si bien técnicamente no otorga puntuación como salto, se trata de una maniobra muy valorada dentro de la secuencia coreográfica por su impacto visual y la dificultad que conlleva.
Con información de la agencia AP
