La Justicia de Río de Janeiro ordenó este martes retirar la tobillera electrónica de Agostina Páez, la abogada argentina acusada de racismo en Brasil. La medida se conoció un día después de que un tribunal le concediera un habeas corpus, resolución que además le permitió recuperar el pasaporte y quedar habilitada para regresar al país.
Según la decisión a la que accedió LA NACION, para que se concrete el levantamiento de las medidas cautelares Páez deberá cumplir con dos requisitos: pagar una caución equivalente a 60 salarios mínimos nacionales —cerca de 20.000 dólares— y declarar un domicilio actualizado en la Argentina.
El hecho por el que Páez es juzgada ocurrió el pasado 14 de enero, a la salida de un bar en Ipanema, cuando la joven fue grabada mientras realizaba gestos racistas que imitaban los movimientos de un mono dirigidos a los empleados del establecimiento.
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