La ceremonia de entrega de los Oscar acostumbra a ser un evento extenso en el que, a diferencia de los otros premios como los Globos de Oro o los Actor Awards, no hay una elegante cena con champagne. Sin embargo, tal y como lo hizo el año pasado, Conan O’Brien se ocupó de que los invitados tuvieran un snack para silenciar el estómago. Algunas de las personas que asistieron al Dolby Theater mostraron en las redes sociales la sorpresa que encontraron debajo de sus asientos, cortesía del conductor del evento.
En su segundo año como conductor de la ceremonia, el humorista les dejó un regalo tanto a los nominados como a sus acompañantes y a las personas que ocupan las butacas cuando alguno de ellos tiene que levantarse. “¡Bienvenido a los Oscar! Espero que disfrutes esta ‘comida moderadamente feliz’. Estos snacks quizás no parezcan gran cosa, pero en cualquier sala de cine te los cobrarían 85 dólares», expresó en una carta.
“Buena suerte esta noche. Divertite y recordá que una risa fuerte y entusiasta es buena para la salud y para mi ego. Todo lo mejor, Con”, sentenció junto al dibujo de una caricatura suya. Pero el regalo no fue solo una carta. El periodista de The New York Times, Kyle Buchanan, mostró en su cuenta de X la caja que encontró debajo de su asiento. ¿Qué contenía? Una pequeña bolsa de pochoclos salados, una cajita de gomitas dulces masticables y una botella de agua.
Si bien no era una comida especialmente nutritiva, el conductor optó por armar un menú con opciones tanto dulces como saladas, fácil de comer y que no ensuciara ninguna vestimenta. Además, incluyó una bebida para que se mantuvieran hidratados durante la velada.