Es de esos días grises y algo fríos de enero donde todo sucede lejos de la playa. En la casa que el piloto José Manuel “Manu” Urcera (34) y su mujer desde 2023, la modelo Nicole “Niki” Neumann (45), comparten en Punta del Este desde fines de diciembre la acción no se detiene: mientras las puertas se abren y se cierran, y la gente va y viene, Manu está sentado en uno de los sillones blancos del living. El rionegrino, campeón de Turismo Carretera en 2022, bicampeón de Turismo Nacional Clase 3 en 2019 y 2020 y también campeón en ciclismo en 2025, está enfocado en varias cosas a la vez: en buscar un video para entrenar; en ver a Cruz [el hijo de 1 año y 7 meses que tuvo con la modelo] que juega en el jardín; en dar indicaciones a los que llegan… todo, sin perder la atención de la charla con ¡HOLA! Argentina.

–¿Estás de vacaciones o no ? Desde que llegaste a Punta del Este con tu familia, no paraste de entrenar…
–[Se ríe]. Una buena pretemporada te permite llegar bien a las competencias. Este 2026, el calendario arrancará más temprano: el 8 de febrero; pero, en estos días viajo a España para prepararme con un simulador. Siempre tengo material para entrenar: desde la suplementación hasta un equipo de luces para la parte cognitiva. Con un profe sor estuve entrenando en el gimnasio y con otro, andaba en bicicleta. Para estar mejor, todo suma; lo disfruto.
–Antes te entrenabas para las carreras en TC y para las de TN. Pero sumaste el ciclismo. ¿Nicole te hace reclamos por el tiempo que le dedicás al deporte?
–Los que me conocen me dicen que soy obsesivo y fundamentalista con el deporte, que, cuando me pongo con algo, me involucro a fondo. Soy bastante inquieto y siempre estoy haciendo algo. Descubrí que la bici me daba adrenalina. A Nicole no sólo no le da celos: ella me alienta siempre; entiende que es mi trabajo y que me gusta cumplir los objetivos que me propongo. ¡Además, con la bici ella se enganchó también!

–Tanto Nicole como vos son exigentes y muy profesionales. ¿Cómo lo llevan en la vida privada?
–Somos diferentes en algunas cosas, pero eso fue lo que nos atrajo. Ella es bastante más puntual que yo. Yo soy impuntual y estoy tratando de mejorarlo. Y no porque Niki me lo reclame: es que no me gusta a mí. No soy impuntual por colgado, sino porque a veces intento hacer tantas co sas que termino sobrecargándome. Soy extremadamente obsesivo con el orden. Sé que, para convivir, tener el nivel de orden que pretendo es difícil…
–¿En qué cosas te reconocés obsesivo?
–En todo. [Se ríe]. Desde el vestidor hasta mi bolso y, por supuesto, el auto. Como con Niki ya nos conocemos, sabemos qué es lo que le molesta al otro: así como yo no le muevo nada de su vestidor, ella no dejaría papeles en mi auto. Es parte del respeto en la pareja.
–¿Te pusiste más coqueto al lado de ella?
–A veces, ella me dice “Esto te quedaría bien”. Nada más. Me gusta estar bien vestido, pero privilegio la comodidad. Soy deportista y no me hace falta tener lo último de la pasarela. Me intereso por la moda tal como Niki se ha interesado por el mundo de los autos. Para mí, es una forma de demostrar que te importa lo que el otro hace.

–Desde que empezaste tu relación con Nicole, ella ha señalado lo amoroso que sos con sus hijas [que tuvo con Fabián Cubero: Indiana, 17; Allegra, 15; y Sienna, de 11]. Te manejás con cintura tanto para cambiar pañales como para acompañar a las más grandes.
–Soy de pensar las cosas, pero no es que soy agua de tanque. Practico un deporte de riesgo y debo to mar decisiones. Si Niki tiene alguna situación en la que no está pasándola bien y me pide opinión, trato de aconsejarla de la mejor manera. Soy igual con mis amigos y con mi familia. A veces, cuando uno está demasiado enfrascado en un tema, las soluciones no surgen. En nuestra mesa, hablamos de todo: ya sea si estamos solos con Niki, si están las chicas o si se suman mis padres…

–¿Cómo es la vida con Cruz?
–Increíble. Es superinquieto y hay que ser muy creativo para entretenerlo; según mis padres, yo era igual. Antes de que naciera, me preocupaba que él no durmiera de noche: buscaba en internet cómo hacer para que no afectara mi descanso. Pero así como te digo que antes dormía mejor, también digo que disfruto mucho cuando se cruza a nuestra cama. Los fines de semana previos a una carrera, cuando impor ta que esté bien descansado, duermo en mi motorhome. Cruz todavía es chiquito, pero ya le divierten las motos, los autos, las herramientas. Me encanta estar con él cuando se despierta: desayunamos y hacemos alguna actividad juntos. Esta etapa pasa muy rápido y quiero perderme lo menos posible de ella.

–¿Cómo viene tu 2026?
–En lo profesional, muy bien. Año a año, intento ir escalando en mi entrenamiento y en mis logros: des pués de que sos campeón, volver a serlo es lo único que te conforma. Sé que hoy le dedico mucho más tiempo a mi preparación que antes y que, por eso, “le robo” tiempo a mi familia, que es lo más impor tante para mí. Pero estoy tratando de mejorar. Por los deportes individuales que practiqué toda mi vida –corrí en moto desde los 4 hasta los 19 años y después empecé a correr con autos–, era muy egoísta. Sólo es uno el que gana. Gracias a Niki, mi vida cam bió para mejor: cuando en una familia los integran tes son muchos, dejás de ser el centro de la conversación. Tenés que ceder y nunca dejar de aprender.
![Manu, poniéndole el cuerpo a su pretemporada. En su torso, el rionegrino tiene además tatuadas
la fecha y la hora de su nacimiento, así como también las de sus padres [Claudio Urcera y María Cecilia Roza]. En números romanos, la fecha del nacimiento de su hijo Cruz: el 18 de
junio de 2024](https://i0.wp.com/resizer.glanacion.com/resizer/v2/T5KARNHVXFEYVI46UNIJBFNE6A.jpg?resize=640%2C960&ssl=1)

