Imágenes difundidas después de la muerte de Alex Pretti muestran la secuencia inicial del forcejeo entre el manifestante y agentes federales durante una protesta contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis. Los registros audiovisuales indican que Pretti tenía un celular en la mano y no un arma, en contraposición a la versión difundida por funcionarios federales tras el operativo.
Según informó la portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, los agentes realizaban una operación en el marco de la ofensiva migratoria del gobierno de Donald Trump cuando un hombre armado se les acercó y se resistió “violentamente” al intento de desarme, lo que derivó en “tiros defensivos”.
Sin embargo, videos tomados por transeúntes que estaban en el lugar, que luego fueron difundidos por redes sociales, muestran a Pretti filmando con su teléfono la actuación de los agentes mientras una mujer es abordada por un uniformado. En ninguna de las grabaciones se divisa un arma en sus manos.
Las imágenes registran cómo un agente empuja a Pretti, vestido de marrón, cuando este intenta interceder en la situación. Luego, el uniformado le rocía gas pimienta en la cara y vuelve a empujarlo. En los segundos posteriores se suman más agentes, que separan a Pretti de las mujeres involucradas y lo arrojan al suelo, donde es reducido por al menos cuatro efectivos. Tras un breve forcejeo, se escuchan varios disparos y gritos, y Pretti queda inmóvil en el piso.
Tras el episodio, el presidente Donald Trump se pronunció en redes sociales y criticó al gobernador de Minnesota y al alcalde de Minneapolis. El mandatario compartió imágenes de una pistola que, según funcionarios de inmigración, fue recuperada en el lugar, y cuestionó la ausencia de la policía local durante el operativo. “¿Por qué no se les permitió proteger a los agentes de ICE?“, preguntó. También acusó a las autoridades demócratas de incitar a la violencia con su retórica.
Desde la Patrulla Fronteriza, el comandante Gregory Bovino respaldó la actuación del agente que disparó y afirmó que cuenta con entrenamiento amplio en seguridad de campo y en el uso de fuerza menos letal. Sostuvo además que el episodio se inscribe en una serie de ataques contra fuerzas de seguridad en distintos puntos del país.
El mensaje de los familiares
Por su parte, la familia de Pretti cuestionó las declaraciones de los servicios de inmigración, en las que dijeron que el ciudadano estadounidense representaba una “amenaza terrorista”. Desde el entorno de la víctima fatal calificaron los comentarios de la administración como “mentiras repugnantes” y afirmaron que era “un buen hombre”.
Los padres de Pretti, Michael y Susan, emitieron un comunicado en el que lamentaron que su hijo ya no esté más y expresaron: “Alex era un alma bondadosa que se preocupaba profundamente por su familia y amigos, así como por los veteranos estadounidenses a quienes atendía como enfermero de la UCI del hospital de veteranos de Minneapolis. Quería marcar la diferencia en este mundo”.
En esta línea, se refirieron a los comentarios del gobierno republicano: “Las mentiras repugnantes que la administración ha dicho sobre nuestro hijo son reprensibles y repugnantes. Él era un buen hombre”.
“Se preocupaba profundamente por las personas y estaba muy molesto con lo que sucedía en Minneapolis y en todo Estados Unidos con el ICE, al igual que lo están millones de personas. Pensaba que era terrible secuestrar niños, simplemente agarrar a la gente en la calle. Le preocupaban esas personas y sabía que estaba mal, por lo que participó en protestas”, añadió su padre.
Con información de AP.
