Los trucos caseros están a la orden del día y facilitan la tarea diaria de limpiar e higienizar el hogar. En este caso particular, el bicarbonato de sodio y la soda -agua con gas- se fusionan para combatir el sarro y la mugre que queda adherida a las superficies.
Desde el punto de vista químico, el bicarbonato tiene compuestos que neutralizan los olores y quitan la suciedad sin dañar la superficie. Con una simple activación de este producto con agua, los beneficios afloran a la vista y se convierten en un aliado para las personas que deben afrontar esta tarea doméstica.
Si al bicarbonato se le suma un poco de soda, lo que se libera es el gas carbónico del líquido que genera una efervescencia necesaria para aflojar los restos de suciedad que quedan adheridos. A su vez, el tratamiento del agua con gas y el químico otorgan una alta efectividad contra hongos y bacterias que causan malos olores.
De qué manera combinarlos
Para superficies porosas o con una suciedad que data de hace mucho tiempo, se deberá espolvorear dos cucharadas soperas de bicarbonato y agregar soda de a poco hasta que se forme una pasta. Al lograr el estado sólido, se deberá esperar 15 minutos hasta que actúe. Luego, con una esponja o un trapo se retira el excedente.

Otro caso es la suciedad de las juntas en los baños. De la misma manera, agregar bicarbonato, unirlo con el agua con gas y con un cepillo de dientes frotar hasta que penetre. Luego enjuagar con abundante agua hasta dejarlo con el color original.
