El gendarme Nahuel Gallo se realizó esta semana una serie de estudios médicos a fines de determinar su estado de salud después de estar detenido durante 448 días por orden del régimen de Nicolás Maduro. El médico Jorge Tartaglione se refirió a su cuadro en LN+, donde brindó detalles exclusivos del cabo.
“Estaba apesadumbrado, pero muy contenido emocionalmente y eso tiene un nombre: síndrome de cautiverio”, explicó el especialista.
Qué es el síndrome de cautiverio
Según Tartaglione, Gallo sufre características semejantes al “síndrome de cautiverio”, motivo por el que “no puede relatar lo que le pasó, no puede contar las atrocidades y está muy contenido”.
“Casi 450 días encerrado, torturado… no lo puede expresar, no lo puede hablar y seguro sea durante mucho tiempo”, afirmó el médico, al tiempo que señaló: “El cuerpo se cura rápido, pero la mente tarda mucho tiempo en resolver el trauma que tiene el muchacho. Va a tener pesadillas, insomnio, no va a poder dormir”.
“La cicatriz es para toda la vida”
Tartaglione indicó que el cuerpo se torna vulnerable después de tantos días encerrado. “El muchacho, joven, con un chico pequeño, se ampara y se ancla en sus 24 compañeros. Psicológicamente, se tiene que anclar ahí porque no tiene otra salida”, dijo.
Y siguió: “Hizo huelga de hambre, que genera pérdida importante de electrolitos y sodio, que impacta en el cerebro, músculo y corazón. Eso impacta, sobre todo, en la mente y la emoción. Está todo el día hipervigilante.
“La readaptación es muy lenta. Dijo también que no tenía comunicación ni sabía cómo estaba el hijo, eso también te mata. Esa falta de todo y de no poder contar, eso pasa. No va a poder contarlo hasta que lo procese. La cicatriz es para toda la vida”, concluyó.
