CORDOBA.- El cuerpo de Juan Francisco Viarnes, conocido como “El Francés”, apareció con seis balazos en un descampado de Florencio Varela, en Buenos Aires, a unos 900 kilómetros de la capital provincial, donde había sido protagonista del narcoescándalo que sacudió a la Policía cordobesa. Por aquel caso, en 2013, terminaron presos cinco jefes policiales.
Viarnes había sido detenido por pagar un auto con dólares falsos y fue quien reveló cómo funcionaba la División Drogas Peligrosas de la Policía de Córdoba. Su declaración destapó una trama que incluía causas armadas, robos de cargamentos de droga y cobro de protección a narcotraficantes desde la propia fuerza.
En el allanamiento posterior a la operación por el auto, los agentes le secuestraron US$ 375.000 falsos. Para evitar más complicaciones, aseguró que era informante ilegal —un “buchón”— y denunció la existencia de una organización dentro de la Policía que operaba desde la Dirección de Drogas Peligrosas.
Cuando en 2016 se realizó el juicio por el escándalo, Viarnes llevaba dos años desaparecido de Córdoba. El proceso, a cargo del Tribunal Federal N°2, terminó con condenas leves para cinco de los siete efectivos que llegaron detenidos y con la absolución por asociación ilícita, el cargo central que, según la fiscalía, sostenía el presunto esquema de connivencia entre oficiales y suboficiales del área de Narcotráfico y vendedores de drogas. Otros dos policías fueron sobreseídos de todos los cargos.

Viarnes fue detenido por Interpol en Paraguay en mayo de 2016. Se había refugiado en Caaguzú, donde se casó y ejercía la medicina de manera ilegal. En 2015 había sido declarado prófugo en Córdoba, después de que la Policía Federal que custodiaba su casa le perdiera el rastro. Aunque estaba procesado en la causa del narcoescándalo, seguía en libertad.
Entre 2017 y 2021, la Cancillería argentina y la Justicia Federal tramitaron su extradición, que se concretó a fines de marzo de 2021. Condenado a cinco años y ocho meses de prisión por la causa de los dólares falsos y estafa, recuperó la libertad en junio de 2022 —dos meses después de recibir la sentencia— porque se le computaron los años que estuvo detenido en Paraguay.
Mitómano, estafador, doble agente. Así lo describían quienes lo conocieron. Su abogado, Jorge Perano, lo definió ante El Doce como “un personaje muy enigmático”. Solía usar tarjetas personales que lo presentaban como militar o funcionario de la ONU.
