La histórica presentación de Bad Bunny en el Super Bowl tuvo sello argentino: la “casita” que protagonizó la gran puesta en escena del artista puertorriqueño fue diseñada por Federico Laboureau. En comunicación con LN+, el diseñador reveló de qué manera le acercaron la propuesta y cuál fue el principal desafío que tuvo que afrontar.
“La propuesta la recibí en diciembre, a través de una productora amiga con la que siempre hacemos cosas grandes y contundentes”, manifestó. En palabras del diseñador, “al principio no me dijeron nada, hasta que pasé todos los controles de confidencialidad y llegué a una reunión con el equipo creativo de Bad Bunny y la NFL”.
“Cuando me confirmaron que iba a hacer la casita fue emocionante”, remató.

El gran desafío
En su testimonio, Laboureau confesó: “El desafío más grande era el de lograr representar el hogar de una abuela latinoamericana”.
Al insistir en la emocionalidad como elemento rector de su trabajo, el diseñador argumentó: “Me emocionaba mucho eso de recrear el interior de la casa de la abuela de Bad Bunny. Básicamente porque a mí me crió mi abuela, entonces conecté por ahí”.

Consultado sobre los detalles de su creación, el artista argentino dijo: “El set arquitectónico no tuvo un gran desarrollo en sí, pesó mucho la parte sentimental”. Sobre esto último, agregó: “Por ejemplo, en todas las casas de las abuelas, el costurero es una lata navideña”.
De la Argentina para el mundo
Para Laboureau, el éxito de lo que hizo también tuvo un fundamento político.
“Si bien siempre supe que tanto Bud Bunny como el Super Bowl son dos gigantes, considerando la situación política que se está viviendo en Estados Unidos, todo eso hizo que fuera mucho más increíble”, subrayó el diseñador.
“Cuando uno es migrante, estas cosas afectan desde otras maneras. Por eso me gusta decir que uno siempre está en movimiento, y conociendo nuevas culturas”, aseveró.
Laboureau es oriundo de Castelar, provincia de Buenos Aires, y desde hace un tiempo está radicado en Los Ángeles. Al cierre de su diálogo y en tono jocoso, sostuvo que “la inspiración artística seguramente me vino por consumir tanta agua de zona oeste”.