Sólido ensayo sobre los vasos comunicantes entre dos filósofos argentinos que compartieron intereses teóricos, en particular sus inquietudes sobre el “ser nacional”, el primer libro de Fernando Delfino Polo (Buenos Aires, 1987) parte de su tesis de licenciatura en la Universidad de Buenos Aires. Recorre los aportes ontológicos del profesor y filósofo cordobés Carlos Astrada (1894-1970), discípulo de Martin Heidegger, y del antropólogo y pensador Rodolfo Kusch (1922-1979), cuya lectura había recomendado años atrás el papa Francisco.
Para el autor, las afinidades de temas, conceptos y enfoques permiten reconstruir un diálogo entre ambos autores e incluso la proyección de una filosofía latinoamericana y argentina, en el actual debate abierto sobre las identidades culturales. “Efectivamente, tanto Astrada como Kusch se apropiaron de la terminología filosófica europea de su tiempo en pos de desarrollar un pensamiento filosófico propio que describa la particular forma de ser del existente argentino y latinoamericano”, sostiene.
Tras la adaptación de las formulaciones heideggerianas hecha por Astrada en obras como El mito gaucho y Tierra y figura, donde postula la existencia de una “cosmogonía gaucha”, las tesis de Kusch, con sus investigaciones sobre culturas indígenas y su crítica al europeísmo (“el modo de ser de las costas” impuesto en las grandes urbes), proponen el reemplazo de la dialéctica por la fagocitación. En América profunda, alentó el pensamiento situado y el mestizaje cultural, no sin recomendar cierto “ayuno” del menú ideológico occidental.
Carlos Astrada y Rodolfo Kusch. Diálogo entre el ser y el estar siendo
Por Fernando Delfino Polo
Ciccus
152 páginas, $ 18.000
