Reseña: “Un mundo distinto”, por José Retik

admin

Alucinada ucronía que comienza en las primeras décadas del siglo XX en la Argentina, Un mundo distinto retoma las alianzas siniestras entre ciencia y política a partir del proyecto del doctor Blas Ernesto Rivarola, que, con distintos métodos (de la picana al genocidio), intenta desterrar el “pensamiento anómalo” del país. Con el apoyo de empresarios, juristas y economistas, elabora un plan de reforma racial que pondrá en práctica un emisario alemán, Ernst Röhm, suerte de caricatura hitleriana que concibe la vida social como una lid “entre grupos antagónicos que pugnan por sobrevivir”.

Designado ministro de Eugenesia por el Führer, que no tarda en sancionar una nueva Constitución, Rivarola aporta ideas para la fundación del I Reich Germantino, donde nace una nueva especie, mezcla de anguila, indio cayrú, alemán y yegua, “que, además, venía en envase siamés”. Röhm lanza una “operación contra el sobrante poblacional argentino”: primero liquida a los indios, luego a “los inmigrantes con olor a bosta” y, por último, arremete contra los habitantes de los países limítrofes. Las víctimas se exportan como ganado: “Cada ciudad ocupada se convirtió en un frigorífico”. Sus descendientes lo derrocan y, una vez en el poder, decretan que la población del Reich sea siamesa.

Con una suerte de “novela mutante” que remeda un aséptico lenguaje burocrático, José Retik (La Plata, 1969) extrema el imaginario de generaciones que desplegaron arsenales bélicos y cientificistas contra el “crimen de existir” (de los demás). En la historia se incluye una verosímil invasión estadounidense y la fundación de la República Bananera de Argentina, donde el sol de la bandera es reemplazado por “dos bananas cruzadas”.

Un mundo distinto

José Retik

Nudista

144 págs.; $ 27.000

Facebook Comments Box

Deja un comentario

Next Post

La conspiración de los lectores subterráneos

Las lecturas de verano se suponen como si en el resto del año no hiciera falta llevar un libro encima (tal como Fabián Casas decía que se llevaba una petaca en el bolsillo de un gabán) o apilarlos en la mesa de luz, solo por pensar en quienes no tienen […]
error: Content is protected !!