KIEV.– El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, aseguró este lunes que Ucrania está dispuesta a cesar los ataques contra el sector energético ruso si Moscú acepta una medida equivalente, en un intento por reducir uno de los frentes más sensibles del conflicto. La propuesta, transmitida a Rusia a través de Estados Unidos, plantea una desescalada puntual en medio de una guerra que ya supera los cuatro años.
“Si Rusia está dispuesta a cesar los ataques contra nuestro sector energético, estaremos dispuestos a responder de la misma manera”, afirmó el mandatario en su discurso vespertino. Sin embargo, el ofrecimiento llega en un contexto de intensificación de los combates y ataques cruzados, especialmente con drones de largo alcance.
En simultáneo a esta iniciativa diplomática, la guerra volvió a mostrar su faceta más cruda sobre el terreno. Un ataque masivo con drones rusos contra la ciudad portuaria de Odessa dejó al menos tres muertos –entre ellos un niño de dos años— y más de una decena de heridos. El bombardeo impactó un edificio residencial, causando graves daños estructurales y dejando personas atrapadas bajo los escombros, mientras los equipos de rescate continuaban trabajando contrarreloj.
Zelensky detalló que Rusia lanzó más de 140 drones durante la noche, en una ofensiva que también afectó a regiones como Kharviv, Summy, Dnipro y Chernigov. En esta última, los ataques dañaron infraestructuras críticas de energía, provocando cortes de electricidad que dejaron sin suministro a unos 340.000 hogares. Las autoridades locales advirtieron que las tareas de reparación dependerán de las condiciones de seguridad en la zona.
We have repeatedly offered Russia a ceasefire at least for Easter. But for them, all times are alike and nothing is sacred. If Russia can afford this war, it will not choose peace willingly. Only significant financial losses force Russia to consider a scenario of abandoning this… pic.twitter.com/Os7P9EZZuC
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) April 6, 2026
Los bombardeos rusos también golpearon otras ciudades. En Jerson, una mujer murió y otras tres resultaron heridas tras un ataque de artillería, mientras que en Nikopol siete personas fueron alcanzadas por drones, una de ellas en estado crítico. En Kharviv, la segunda ciudad más grande del país, nuevos ataques dejaron al menos tres heridos.
Terminales petroleras bajo ataque
Desde el inicio de la invasión, Rusia atacó de manera sistemática infraestructuras civiles y energéticas ucranianas, en una estrategia que, según Kiev y organismos internacionales, busca debilitar la capacidad de resistencia del país. Naciones Unidas estima que más de 15.000 civiles han muerto desde el comienzo del conflicto.
Al mismo tiempo, Ucrania intensificó sus propias operaciones ofensivas dentro de territorio ruso, enfocándose especialmente en instalaciones energéticas clave. En las últimas horas, Moscú denunció un ataque con drones contra la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC), en el puerto de Novorossiysk, sobre el mar Negro, una infraestructura estratégica que gestiona cerca del 1,5% del suministro mundial de petróleo.
Según el Ministerio de Defensa ruso, el ataque dañó sistemas de carga, muelles y provocó incendios en grandes tanques de almacenamiento. También afectó instalaciones vinculadas a empresas internacionales como Chevron y Exxon Mobil, lo que, según Moscú, demuestra la intención de Kiev de generar impacto económico en actores globales.
Autoridades rusas informaron que ocho personas, incluidos dos niños, resultaron heridas en un ataque ucraniano con drones en Novorossiysk, donde también se registraron daños en edificios residenciales.

De manera paralela, Ucrania confirmó ataques contra la terminal petrolera de Sheskharis, ubicada a pocos kilómetros del mismo puerto, donde seis de siete plataformas habrían sufrido daños, junto con infraestructuras clave del sistema de oleoductos.
En el frente oriental, un episodio reflejó la complejidad del conflicto: 41 mineros que habían quedado atrapados tras un bombardeo en la región de Lugansk –bajo control ruso– fueron finalmente rescatados, según informó la empresa operadora.
Preocupación de Zelensky
Mientras tanto, el uso masivo de drones se consolida como una de las características centrales de la guerra. Ucrania ha desarrollado tecnología capaz de alcanzar objetivos a más de 1500 kilómetros dentro de Rusia, lo que le permite golpear infraestructura estratégica y compensar parcialmente su desventaja en armamento convencional.
Zelensky advirtió que la situación podría agravarse aún más debido al contexto internacional. En una reciente entrevista, expresó su preocupación por el impacto de otros conflictos globales en el suministro de armas para Ucrania, en particular los sistemas de defensa antiaérea Patriot, fundamentales para interceptar misiles y drones.
“Necesitamos reforzar la defensa antiaérea para aumentar la tasa de intercepción”, subrayó el presidente, al tiempo que cuestionó la falta de avances en las negociaciones de paz lideradas por Estados Unidos. “Rusia no tiene intención de detener su invasión”, afirmó.
Agencias AP, AFP y Reuters
