El avance de uno de los proyectos estratégicos para la movilidad al suroriente de Bogotá fue confirmado recientemente por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), que informó que el TransMiCable de San Cristóbal está próximo a entrar en operación.
Según el balance presentado en agosto de 2025, la obra registra un progreso del 79%, lo que ya permite anticipar una fecha concreta para el inicio de su funcionamiento.
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Este sistema de cable aéreo, pensado para unir sectores como Altamira y zonas colindantes con el 20 de Julio, busca convertirse en una solución efectiva a los largos y congestionados desplazamientos que enfrentan a diario los habitantes del suroriente de la ciudad. El director del IDU, Orlando Molano, indicó que la llegada del TransMiCable reducirá los tiempos de viaje desde aproximadamente 35 minutos a tan solo 10 minutos, marcando una diferencia sustancial en la rutina de miles de ciudadanos.
Fecha en la que estaría el TransMiCable
La infraestructura del nuevo cable contempla tres estaciones distribuidas en un corredor de 2,87 kilómetros, con una capacidad de movilización de 4.000 personas por hora en cada uno de los sentidos. Esto equivale a una atención cercana a 34.000 usuarios diarios y un impacto potencial para un universo estimado de 400.000 personas no solo en San Cristóbal sino también en barrios vecinos. “El avance que tenemos hoy en la obra es del 79%, casi el 80%. Este cable será una solución de movilidad para miles de ciudadanos y se espera que entre en operación en diciembre de 2026″, señaló Molano en entrevista con Alerta Bogotá.
Una de las piezas centrales del proyecto es su integración con el sistema troncal de transporte masivo de Bogotá, TransMilenio. La estación terminal del cable estará ubicada cerca al portal del 20 de Julio, lo que habilitará el trasbordo directo sin recurrir a buses alimentadores ni depender del transporte informal. Esto no solo agilizará los recorridos, sino que favorecerá el acceso a otros sectores de la ciudad, optimizando la conectividad para quienes residen en áreas donde la topografía y la congestión vial han sido históricamente grandes obstáculos para la movilidad.
Molano enfatizó también que esta iniciativa hace parte de un plan más amplio que suma más de 56 intervenciones en infraestructura vial y movilidad actualmente en marcha a lo largo de la capital, con el objetivo de ampliar y diversificar la red de transporte público, especialmente en las zonas periféricas que presentan una brecha entre la demanda y la capacidad existente.
Primer TransMiCable: se inauguró en Ciudad Bolívar
Los análisis técnicos del IDU sugieren que los tiempos de desplazamiento experimentarán una reducción significativa. El mecanismo de transporte aéreo permite sortear obstáculos como la congestión y las condiciones climáticas adversas, factores que inciden directamente en la eficiencia del transporte tradicional por superficie, en particular en los barrios montañosos del sur de Bogotá.
El desarrollo del TransMiCable de San Cristóbal comenzó hace más de cinco años, en el contexto de la estrategia de movilidad sustentada en cables aéreos. El antecedente más cercano fue la experiencia de Ciudad Bolívar, donde hace siete años se inauguró el primer sistema de este tipo en la ciudad, lo que ha servido como modelo para la planificación y la ejecución del actual proyecto. En San Cristóbal, los trabajos han requerido intervenciones de ingeniería particularmente complejas en terrenos con pendientes pronunciadas, además de un proceso de adquisición predial y acuerdos con la comunidad para la consolidación del trazado.
Entre los beneficios esperados, las autoridades destacan la mejora en el acceso a servicios como educación, salud y empleo en otras áreas de la ciudad, junto con una reducción en los costos de transporte. Igualmente, se prevé que la entrada en operación del cable contribuirá a una disminución de vehículos informales en los barrios de ladera, atacando problemáticas como la congestión y potenciando la seguridad vial.