Diego Páez Vilaró: es nieto de un artista genial, hijo de un sobreviviente de Los Andes y está haciendo su camino como actor

admin

Nació y se crio en Buenos Aires. Su madre, Isabel Santamarina, es argentina. Pero para Diego Páez Vilaró los veranos son sinónimo de Uruguay. El hijo de Carlitos Páez, sobreviviente de la tragedia de Los Andes, no olvidará jamás aquellas Navidades atípicas en Punta Ballena, llenas de risas, disfraces y del arte de su abuelo, Carlos Páez Vilaró. Tampoco las noches de Llamadas junto a Cuareim 1080, la comparsa tan querida por su familia.

Diego Páez Vilaró junto a su padre, Carlitos Páez Vilaró

Mamó el arte desde la cuna, aunque no se le dio por pintar. Este joven de 31 años es extrovertido por naturaleza y pronto se enamoró del escenario. Quería ser humorista porque idolatraba a Yayo Guridi, Pichu Straneo y Maxi de la Cruz, así que primero se anotó en un curso de mimo y luego estudió clown.

“Encontré mi profesión en el escenario. Soy actor y después me convertí en productor de cine. Tengo una banda de rock, La Brótola, pero soy más frontman que cantante», cuenta Diego Páez Vilaró.

Hizo la carrera de actuación teatral en Andamio 90 y estudió cine con Javier De Pietro. Siete años atrás, en una comida a la que llegó de rebote, conoció a Sebastián Ortega y lo cautivó: “Se sorprendió con mi personaje”, asegura. El productor lo invitó a sumarse a la tercera temporada de El Marginal, y para él fue la gloria. Y aunque su nombre completo es Diego Páez Santamarina, en los créditos le pusieron Vilaró. Desde entonces decidió presentarse así, como Diego Páez Vilaró.

Diego Páez Vilaró en El Marginal 3 junto a Nico Furtado y Toto Ferro

“Dejé el under para debutar en El Marginal 3 haciendo un personaje secundario que se llamaba Rambo. Fue un montón, me quedó la vara muy alta», reconoce el nieto menor de Páez Vilaró.

También trabajó en Margarita, la serie de Cris Morena, e interpretó a un capo narcotraficante en el capítulo 7 de la primera temporada de la exitosa División Palermo (Netflix). “Siempre papeles picantes”, resume.

Actualmente, trabaja con el director Gabriel Grieco en Argentina Stone, un documental que explora el universo stone en la vecina orilla a través de bandas icónicas y se verá por Prime Video.

Diego Páez Vilaró con el músico Vitico Bereciartúa, de Riff

Participan figuras como Fabián Crea de Viejas Locas, Gabriel Carámbula, Junior Lescano (líder de La 25), Javier y Andrés Calamaro, y Ratones Paranoicos. También estarán tres actrices vinculadas a la escena rockera: Andrea Rincón, Chloe Bello (la última pareja que tuvo Gustavo Cerati) y Sofía Gala Castiglione.

“Tenemos el 60% hecho. Es contar la cultura de los Rolling. Oliver Stone le dijo a una de las actrices que iba por buen camino», asegura confiado.

Diego Páez Vilaró con Gabriel Grieco, director del documental Argentina Stone, y Chloé Bello

Del legado de su abuelo, el peso del apellido, por qué no estuvo en La sociedad de la nieve y sus proyectos a futuro, se trata esta charla con El País.

—¿Cómo te marcó ser nieto de Carlos Páez Vilaró?

—Me tocó crecer rodeado de arte y cultura. Mi abuelo nos llevaba a mis primos y a mí al circo, a las Llamadas. Pasábamos Navidades atípicas, nos disfrazábamos. Se extraña mucho, él unía a la familia. Era un distinto.

—¿Cómo eran esas Navidades?

—Teníamos una mesa enorme, con un cerdo en el medio como en las películas. Armábamos un Judas y lo quemábamos en la punta de la Ballena con mis tíos y primos.

Con su abuelo, el pintor
Carlos Páez Vilaró, y su papá, Carlitos
Páez Rodríguez.

—¿La figura de tu abuelo te sigue inspirando?

—Sí, totalmente. Me siento más identificado con él que con cualquier otro miembro de mi familia.

—¿Tu familia te apoyó cuando dijiste que querías dedicarte al arte?

—No. Cuando me empecé a dedicar, mi abuelo ya no vivía. Sé que estaría muy orgulloso. Mi madre siempre me dio para adelante. Mi viejo más o menos. Siempre me dijo: “Más de dos cosas, no”. También soy vendedor en la inmobiliaria familiar, trabajo en el campo, tengo una banda, soy actor, productor. Pero seguí mi camino y hoy está sorprendido con lo que logré.

Diego Páez Vilaró en una producción de fotos reciente con @conylagrecaphotography que publicó en su cuenta de Instagram

—¿Fue difícil convivir con la historia de tu padre?

—Lo llevo con orgullo. Es la historia de mi padre, pero también es mía. Si él no se hubiese salvado, yo no estaría acá.

—¿Sentís que el apellido te abrió puertas?

—Sí, especialmente entre gente vinculada al arte y la cultura. Si presentás un proyecto y les resuena el apellido, lo van a leer.

—¿Te dieron alguna oportunidad por ser Páez Vilaró?

—Sí, los productores de K&S Films (División Palermo, El Eternauta) me abrieron la puerta; no sé si por mi apellido, pero conocían bien la historia. También Sebastián Ortega, Después me enteré que su padre, Palito Ortega, era muy amigo de mi abuelo.

—¿Cómo terminaste cenando con Sebastián Ortega?

—Fue muy loco. Estaba en un McDonald’s un domingo, un amigo me dijo que saliera que estaba paseando a su perro. Su tío es muy amigo de Ortega y me invitó a una comida con él ese día. Sabía de los éxitos de Tumberos y Okupas pero no era conocer a Maradona. Igual fui y se abrió una puerta gigante. Aprendí mucho en El Marginal, incluso de producción.

—Pudiste haber actuado en La sociedad de la nieve, pero no se dio. ¿Qué pasó?

—Mi padre y Fernando Parrado me preguntaron si quería estar, pero preferí hacer el casting. Audicioné tres veces e hice llorar a las directoras de casting porque es una historia que mamé de chico, pero no quedé seleccionado. Era para el personaje de Roberto Canessa, que finalmente hizo Matías Recalt.

¿Cuál fue tu mayor sueño cumplido hasta ahora?

—Los sueños van cambiando. Tuve la idea de la serie Guante Blanco con mi primo Diego Balut, donde participan Gastón Pauls y Ariel Staltari, pero todavía no salió porque estamos buscando financiación. Me asocié con Salado Films, tengo mi productora, pero ese fue mi primer proyecto y era mi sueño grabarlo.

—Estás trabajando en llevar al cine el libro de tu abuelo, Entre mi hijo y yo, la luna. ¿Cómo va eso?

—Tenemos los derechos y casi lo cerramos con Pampa Films, pero ahora está la fiebre de La sociedad de la nieve y estamos esperando el momento adecuado. Es una gran historia, me lo dijeron Sebastián Ortega y Paramount.

—¿Qué otros proyectos tenés en marcha?

—Con Gabriel Grieco estamos filmando una película de terror y es un desafío que no hice antes. Resta filmar el 30% que lo haremos en Uruguay, y transcurrirá en una secta. Protagoniza Antonella Costa (Diarios de motocicleta) y yo coproduzco, además de tener un gran personaje del que no puedo adelantar.

Deja un comentario

Next Post

La UE admite que la división sobre las sanciones a Israel está generando una crisis de credibilidad

La Alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, ha reconocido este sábado que la división existente en la UE sobre las sanciones contra Israel por su ofensiva sobre Gaza representa un problema muy serio para el bloque europeo como actor global. En declaraciones […]
La UE admite que la división sobre las sanciones a Israel está generando una crisis de credibilidad

NOTICIAS RELACIONADAS

error: Content is protected !!