
Las acusaciones de acoso laboral contra José Luis Quintana, delegado del Gobierno en Extremadura y presidente de la Comisión Gestora del PSOE regional, han provocado una reacción inmediata tanto de Quintana como del partido, que han rechazado de forma tajante las denuncias.
La polémica se desató tras la comunicación interna realizada por la concejala socialista de la localidad cacereña de Logrosán, Mar Costa Carmona, quien recurrió al canal habilitado por Ferraz para este tipo de casos, según informó Hoy.
Costa Carmona, actualmente en la oposición municipal tras haber sido número dos en las listas socialistas en 2023, sostiene que fue víctima de presiones, amenazas telefónicas y un despido que atribuye a Quintana, aunque la competencia formal para esa decisión correspondía al entonces secretario general del PSOE extremeño, Miguel Ángel Gallardo.
“Abuso de poder”
La concejala afirma que las presiones y amenazas de Quintana, con quien compartió militancia en Don Benito, fueron determinantes para su salida de la sede regional socialista en Mérida hace algo más de un año.
En sus mensajes y en la documentación entregada al partido, Costa Carmona describe un ambiente de hostigamiento y campañas de desprestigio, atribuyendo a Quintana el uso de su posición para promover un “abuso de poder”. De esta forma recogió su denuncia sobre una “campaña de acoso y desprestigio” y la existencia de llamadas amenazantes.

En su cuenta de Facebook, la concejala afirmaba: “No podemos permitir el abuso de poder dentro de la organización, mucho menos el acoso, los bulos propagados para dañar la imagen personal, las injurias, etcétera”. También expresó dudas sobre la eficacia de los canales internos de denuncia, aunque defendió su uso frente a las “artimañas” internas.
Negativa ante las acusaciones
José Luis Quintana negó rotundamente todas las acusaciones tanto en redes sociales como en declaraciones directas a medios. “Quiero desmentir rotundamente las acusaciones que una militante está difundiendo en redes. No ha existido ningún tipo de persecución y esa persona nunca ha dependido laboralmente de mí. Lo que se afirma en sus redes es rotundamente falso”, manifestó Quintana en X. Añadió: “No he acosado a nadie en mi vida y esta persona jamás ha dependido de mí”.
El PSOE, a través de un portavoz citado por Hoy, calificó de “rotundamente falso” el testimonio de la concejala y recalcó que nunca estuvo bajo la dependencia jerárquica de Quintana. El partido mostró sorpresa porque la denuncia haya llegado más de un año después del despido. La dirección federal socialista confirmó que el canal interno recibió la documentación y el procedimiento de análisis sigue en curso.
Costa Carmona, que se define como “feminista y socialista”, cuenta con una larga trayectoria en el partido, donde ha participado en órganos de dirección local y regional. El caso surge en un momento de sensibilidad interna en el PSOE por otras denuncias recientes, que han tensado la organización y provocado la exigencia de sectores del feminismo socialista para que se adopten medidas más claras.
Paralelamente, la figura de Quintana se ha visto salpicada por otra denuncia presentada ante la Agencia Tributaria y difundida por TheObjective, relativa a supuestos pagos irregulares y sobresueldos a dirigentes socialistas de Don Benito, donde fue secretario general entre 2009 y 2024.
Según fuentes citadas en ese medio, se trataría de gratificaciones mensuales de 300 euros, pagadas con cheques no declarados fiscalmente, aunque no se conocen cifras totales ni nombres de beneficiarios. La Agencia Tributaria estudia la posible apertura de expediente.
EFE ha subrayado que Quintana ha rechazado todas las acusaciones tanto en el ámbito laboral como económico. El proceso interno en el PSOE continúa abierto y pendiente de resolución por la dirección federal.