El Ministerio del Interior británico ha ganado una apelación contra el cierre del albergue de migrantes del hotel Bell en la ciudad de Epping, escenario de fuertes protestas las últimas semanas.
La autoridad local de Epping había esgrimido que el uso del hotel violaba las leyes de planificación como motivo para el cierre, en una medida cautelar después de que miles de personas protestaran contra el uso del hotel como alojamiento para solicitantes de asilo.
Las protestas se desataron después de que un migrante alojado allí fuera acusado de agredir sexualmente a una adolescente.
El Gobierno británico, por contra, ha esgrimido que el cierre del hotel podrá afectar negativamente a sus operaciones contra la migración. Con esta apelación, los migrantes permanecerán alojados en el hotel más allá de la fecha límite del próximo 12 de septiembre.