
Miguel Gómez, agricultor presente en la protesta de Xinzo de Limia, advirtió sobre la determinación de los manifestantes ante la posibilidad de un desalojo, afirmando: “Si nos quieren echar, van a tener que venir preparados”. Gómez, junto a más de 200 participantes, permanece en la A-52 tras la segunda jornada de movilización en protesta contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, según informó Europa Press. Esta situación representa la reacción de numerosos productores rurales de Galicia que, desde la madrugada del sábado, restringen el tráfico en ambos sentidos de la autovía en el kilómetro 188, con la Guardia Civil desviando la circulación por la salida 188, sentido O Porriño.
Según detalló Europa Press, la firma del tratado entre la UE y Mercosur, aprobada por los Veintisiete el pasado viernes, desencadenó un aumento en la conflictividad en el sector agrario gallego, que ya venía manifestando su malestar mediante tractoradas y bloqueos en diferentes puntos de la provincia de Ourense durante las últimas dos semanas. El sábado, los campesinos intensificaron sus acciones con el corte completo de la autovía A-52 a la altura de Ababides. A lo largo del fin de semana, cientos de participantes quemaron rulos de paja y neumáticos sobre la calzada en señal de rechazo al acuerdo, responsabilizando a la reciente decisión europea de agravar la situación de la agricultura y la ganadería locales.
Europa Press reportó que la protesta no se ha limitado al entorno de la A-52. El lunes a las 12.00 horas se prevé la realización de nuevas movilizaciones de forma simultánea en Lugo y A Coruña, impulsadas por distintas organizaciones del sector rural. En Lugo, la movilización partirá desde la sede de la Xunta en la Ronda da Muralla para concluir en la Subdelegación del Gobierno. Según consignó el medio, la convocatoria está liderada por Agromuralla y la Asociación Gandeiros Galegos da Suprema, quienes han coordinado acciones para desplegar la protesta en la capital lucense y exigir explicaciones y soluciones ante lo que consideran una amenaza directa para la viabilidad de sus explotaciones.
Por su parte, en A Coruña, el Sindicato Labrego Galego organizará una concentración ante la Delegación del Gobierno, con el objetivo de mostrar públicamente el rechazo al tratado de libre comercio entre los Veintisiete y Mercosur. De acuerdo con Europa Press, el sector convocante critica la falta de protección a la agricultura y ganadería gallega, reclamando mayor atención a las posibles consecuencias que se derivan del acuerdo en materia de precios, competencia y sostenibilidad.
El mismo medio señaló que las tensiones en Ourense no son nuevas, ya que productores y ganaderos de la provincia prolongan desde hace varias semanas movilizaciones para expresar su descontento. Uno de los hitos previos al corte de la A-52 se produjo cuando un grupo de manifestantes bloqueó el acceso a la Subdelegación del Gobierno en la ciudad, evidenciando el alcance de la protesta y la determinación de los actores implicados.
Las manifestaciones y bloqueos encabezados por agricultores gallegos obedecen al temor de que el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur repercuta de forma negativa tanto en los precios de los productos agrícolas y ganaderos como en la competencia, aduciendo que la entrada de productos procedentes de los países del Mercosur podría suponer una reducción de ingresos y una situación aún más precaria para el medio rural gallego. Según Europa Press, los productores insisten en que sus reivindicaciones serán sostenidas, manteniendo la presión y el calendario de protestas mientras no existan respuestas satisfactorias a sus demandas.
