
Entre las personas alcanzadas por los disparos tras una pelea en Salt Lake City, al menos tres se encuentran en estado crítico, según confirmó la policía local en un comunicado difundido tras el tiroteo ocurrido en las afueras de una iglesia mormona. El incidente, ocurrido durante el funeral que tenía lugar en ese momento, dejó un saldo de al menos dos muertos y seis heridos, todos ellos adultos. Los cuerpos de seguridad mantienen un operativo de búsqueda para localizar a los responsables, sin que hasta el momento se hayan efectuado detenciones.
El jefe de la Policía de Salt Lake City, Brian Redd, especificó ante la prensa que, según las investigaciones preliminares, no existen indicios que relacionen el ataque con motivaciones religiosas. “No creemos que esto sea un ataque concreto contra una religión o algo así”, sostuvo Redd, citado en los reportes de las autoridades publicados por varios medios internacionales. Las fuerzas de seguridad de Utah señalaron que los disparos se produjeron tras una disputa entre varios asistentes en el estacionamiento contiguo al templo, apenas concluida la ceremonia fúnebre. En esos momentos, decenas de personas permanecían en la zona.
Según detalló el medio que difundió este suceso, la policía aclaró en su mensaje público que aún no se ha determinado si el autor material de los disparos se encuentra entre los implicados en la pelea. Las primeras investigaciones han aportado pruebas que serían determinantes para identificar a los responsables, quienes continúan prófugos. Conforme a la información transmitida por las autoridades y reflejada en el comunicado, se mantiene desplegado un dispositivo de búsqueda y rescate para intentar dar con el paradero de los sospechosos y brindar seguridad a la comunidad.
El medio también recogió el mensaje de la alcaldesa de Salt Lake City, Erin Mendenhall, quien ofreció condolencias a familiares y entorno de las víctimas. “Esta tragedia no debió producirse nunca, pero el hecho de que haya tenido lugar frente a un lugar de rezo y durante la celebración de la vida de alguien es terrible”, expresó la funcionaria, según el comunicado divulgado por las autoridades.
La policía de la ciudad subrayó la importancia de la cooperación ciudadana para el esclarecimiento del caso. Autoridades instaron a quienes presenciaron los hechos o cuenten con información puntual a contactar a los investigadores. No se conocieron de manera inmediata detalles sobre la identidad de las víctimas ni sobre el número total de personas involucradas en la confrontación previa al tiroteo.
El operativo policial desplegado tras el suceso permanece activo y las patrullas montaron controles en las inmediaciones de la iglesia, ubicada en la capital del estado de Utah. En declaraciones reproducidas por el mismo medio, las fuerzas de seguridad destacaron la importancia de la celeridad en la obtención de información para evitar nuevos episodios de violencia relacionados con el incidente.
Las autoridades anunciaron que mantendrán informada a la población sobre avances en la investigación a través de canales oficiales y medios de comunicación. La preocupación por garantizar la seguridad en lugares de culto y actos públicos ha sido reiterada en mensajes institucionales durante las horas posteriores al tiroteo, de acuerdo con la información recopilada por la prensa local.
