
Disfrutando al máximo de su nominación a los Goya y su reciente premio Forqué, así hemos visto a Alba Flores gracias al gran éxito que está cosechando de la mano del documental ‘Flores para Antonio’. En esta ocasión la hija de Antonio Flores mostraba su lado más natural y sincero durante una nueve entrega de ‘Lo de Évole’ en la habló de temas tan delicados como el consumo de drogas o su visión de la sociedad actual.
Recorriendo el rastro como una de las zonas más castizas de la capital y descubriendo lazos familiares en cada uno de los rincones, Alba disfrutó del paseo junto a su madre, Ana Villa. «Cuando teníamos 6 o 7 años teníamos un puesto aquí en una mesa de camping de esas antiguas. Vendíamos muñecas rotas, los Hyperman… imitando a nuestros padres. Era como un juego» explica la madre de la actriz.»Es la que ha cuidado todo el legado de mi padre. Y lo ha hecho con todo el cariño, con todo el amor, con ganas de hacerlo bien… ha sido una lección de amor» destaca Alba sobre el gran trabajo que ha hecho su madre desde la muerte de su padre.
Presumiendo de maravillosa relación familiar también en el documental, también Elena Furiase destaca el gran trabajo que ha hecho su prima en esta ocasión y en muchas otras. «Nosotros somos una familia gremial de artistas. Lo que nos conecta a esto no es conseguir la gloria y la fama, sino el amor al arte y el amor a darle un buen momento al público y vivir un buen momento con el público» explica Alba antes de sentenciar: «No vivimos de la renta… Mis tías Lolita y Rosario y mi prima Elena, todas trabajamos como cabronas». Consciente de la discriminación que ha sufrido a veces por su raza, Alba recuerda una anécdota que ha vivido con el portero de su edificio y reclama una mayor conciencia a la hora de utilizar nuestras palabras para no dañar a nadie. «Me he mudado hace poco. Llevaba en esa casa cinco años y mi portero, Carlos, que es muy majo, el último día que me iba a ir, me decía: ‘Qué buena vecina has sido. No has dado ningún problema. Y eso que cuando viniste, la gente decía: ‘Uy, esta la va a liar. Esta nos va a tener de fiesta todos los días… Nos va a hacer unos quilombos» recordó. «Dentro de nuestras familias no hablamos de clanes… Es una cosa que se ve desde fuera. Se nos da ese nombre o esa acepción porque tiene que ver con la criminalidad y con la marginalidad» dejaba muy claro Alba durante la entrevista.
Una vez más haciendo gala de su vena más transgresora, Alba reconocía ante Évole que ella es la más «rara» de su familia y es que lleva un estilo de vida muy diferente. «Mi familia escogida es más diversa. Tengo amigos trans, amigas trans, amigues no binaries… Ahora mismo es lo que más les cuesta entender. Pero tienen curiosidad. Quieren entender, porque es algo que no han vivido» destacó.
Echando la vista atrás y reconociendo que su padre ha sido el hombre más importante de su vida, Alba reconocía que se fue demasiado pronto, sin tiempo de decirle todo lo que necesitaba: «Yo no había podido decir en alto muchas veces en mi vida lo que yo quería a mi padre. No lo había podido expresar con palabras. Pensaba: ¿En qué contexto lo cuento? No he tenido muchos espacios para recrearme». Sobre todo lo que tuvo que vivir y escuchar sobre la vida de su padre y los motivos de su muerte cuando tan solo era una niña, le explicaba a Évole: «Pero antes que heroína escuché yonqui. La primera palabra que escuché sobre esto fue ‘yonqui’, como un insulto hacia mi padre… Me quedé en shock». Además, con la sinceridad que le caracteriza, añadía: «He probado otras drogas, con método, pero la heroína no la he probado» y añadía «quien ha probado la heroína dice que es bastante parecido el viaje que tienes de gustera a la sensación que tienes con un buen viaje de heroína». Haciendo un ejercicido de reconocimiento y agradecimiento hacia los esfuerzos que hizo su padre para salir de ese mundo, Alba aseguraba reconocía: «El mono es un proceso de desintoxicación que tiene unas consecuencias físicas enormes. Se supone que la gente lo puede hacer, pero es una cosa durísima. Que mi padre consiguiera pasar exitosamente por ese proceso me parece admirable».
