
En los días previos al encuentro entre los responsables de Exteriores de España y Marruecos, el ministro José Manuel Albares recibió a sus pares de Mauritania, Mohamed Salem Uld Merzug, y de Argelia, Ahmed Attaf, con quienes trató asuntos vinculados tanto a la cooperación bilateral como al contexto de las conversaciones sobre el futuro del Sáhara Occidental. De acuerdo con Europa Press, estas reuniones se enmarcaron en las negociaciones desarrolladas en Madrid, que contaron con la participación de delegados de España, Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, además del respaldo de la ONU y Estados Unidos, según definió Washington el jueves pasado, cuando informó que “facilitaría” contactos entre las seis partes para avanzar en la aplicación de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre el Sáhara Occidental.
Luego de su encuentro en la capital española con el ministro marroquí Naser Burita, Albares calificó la relación hispano-marroquí como “una de las más potentes del mundo”, según consignó Europa Press. El titular de Exteriores español recalcó mediante un mensaje en la red social X que la cooperación entre ambos países atraviesa su “mejor momento histórico”, con relaciones definidas como “sólidas, estratégicas y llenas de futuro”. En ese contexto, mencionó el excepcional volumen de comercio bilateral, estimado en 21.000 millones de euros para 2025, y resaltó la importancia de la cooperación en materia migratoria y policial para la “seguridad y estabilidad” de sus ciudadanos.
El encuentro entre Albares y Burita tiene lugar mientras avanzan negociaciones confidenciales en Madrid para buscar una salida al conflicto del Sáhara Occidental, según detalló Europa Press. El medio El Confidencial, citando fuentes diplomáticas, indicó que las delegaciones de las seis partes involucradas —España, Marruecos, Frente Polisario, Argelia, Mauritania y Estados Unidos— iniciaron sus contactos el pasado domingo, en un marco discreto dirigido por los ministros de Exteriores de Marruecos, Argelia y Mauritania, junto con un representante del Frente Polisario. Dichas negociaciones se basan en la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el 31 de octubre de 2025 a iniciativa estadounidense. El texto reconoce, por primera vez al máximo nivel de Naciones Unidas, el plan de autonomía propuesto por Marruecos como base para una solución pactada.
En el terreno bilateral, Albares destacó también el papel de las instituciones culturales y educativas, asegurando que la red de institutos públicos y del Instituto Cervantes en Marruecos es la más densa a nivel mundial. Entre los acuerdos impulsados por ambas naciones figura la continuidad de los compromisos adquiridos durante la XIII Reunión de Alto Nivel celebrada en diciembre pasado, y la organización conjunta del Mundial de fútbol 2030, aspecto en el que ambos países trabajan conjuntamente.
Por otro lado, la agenda de Albares de los últimos días incluyó conversaciones con Mauritania en las que se trataron tanto políticas migratorias como el acuerdo pesquero, junto con los compromisos de la primera Reunión de Alto Nivel con ese país, realizada el 16 de julio de 2025. Entre los acuerdos alcanzados figura la concesión de un crédito de 50 millones de euros a Mauritania por medio del Fondo para la Promoción del Desarrollo, adscrito a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), según detalló Europa Press.
En cuanto a la relación con Argelia, el ministro de Exteriores español mantuvo también un encuentro con Ahmed Attaf el sábado pasado. Lo definió como un socio “estratégico, fiable y constante”, subrayando la solidez de las relaciones comerciales bilaterales en un “momento extraordinario”. Attaf señaló, en palabras recogidas por Europa Press, que durante la reunión se abordó la próxima visita de Albares a Argelia, cuyo propósito es asegurar una “preparación óptima” de la VIII Reunión de Alto Nivel prevista entre ambos gobiernos.
Tal como reportó Europa Press, la actividad diplomática en Madrid se encuentra marcada por la búsqueda de consensos para resolver el conflicto del Sáhara Occidental, con la ONU y Estados Unidos como actores centrales en la facilitación de los contactos. El respaldo de la Resolución 2797 al plan de autonomía marroquí introduce un elemento nuevo en las conversaciones, en un contexto de diálogo discreto entre todas las partes con intereses en la antigua colonia española.
