
Durante su intervención en el Congreso de los Diputados, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, argumentó que la presencia de Delcy Rodríguez al frente de Venezuela no depende de decisiones del Gobierno español, sino que responde a la intervención militar impulsada por Estados Unidos. Según consignó el medio de comunicación, Albares afirmó que «A Delcy Rodríguez no le ha puesto donde está el Gobierno de España, le ha puesto la intervención militar de los Estados Unidos», durante un turno de réplica dirigido a la bancada del Partido Popular. El ministro respondió así a las acusaciones de Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz adjunta del PP, quien sostuvo que el Ejecutivo trataba de “salvar” a la actual presidenta encargada de Venezuela como forma de salvarse a sí mismo.
Albares reiteró que la responsabilidad del actual liderazgo en Venezuela recae sobre las acciones de la administración de Donald Trump. De acuerdo con lo publicado por la fuente, el ministro mencionó que el propio Trump llegó a calificar a Rodríguez como “una persona fantástica y que se dispone a trabajar con ella a largo plazo”, tras una conversación telefónica. Asimismo, el titular de Exteriores señaló que “Maduro ya no está al frente de Venezuela, no hace falta hablar más de él, hay que hablar de Delcy Rodríguez”, instando a centrar el debate parlamentario en las actuales autoridades venezolanas.
Durante la comparecencia, Albares interpeló a la portavoz del PP sobre la postura del expresidente estadounidense, remarcando que Trump declaró públicamente su implicación directa en los asuntos venezolanos: “es él quien se encarga de Venezuela”, recordó el ministro, según lo reportado por la fuente. Además, Albares cuestionó el rechazo del Partido Popular a levantar las sanciones que la Unión Europea mantiene sobre Delcy Rodríguez. El ministro explicó que la política comunitaria suele abstenerse de sancionar a presidentes nacionales para conservar canales de diálogo, motivo por el cual Nicolás Maduro no enfrentó sanciones similares mientras era jefe de Estado, a diferencia de otros altos cargos chavistas como Rodríguez.
Refiriéndose al debate sobre sanciones, Albares subrayó que “Nunca les oí decir ni una palabra de que Nicolás Maduro, a día de hoy, nunca haya tenido sanciones… Entonces, le parece bien que Nicolás Maduro no tuviera ningún tipo de sanción, pero que sí las tenga Delcy Rodríguez, presidenta encargada”, puntualizó, resaltando lo que consideró una incoherencia en el posicionamiento del principal partido de oposición español.
El ministro rememoró la guerra de Irak como un antecedente relevante, y sostuvo que no se puede abogar por la democracia mientras a la vez se apoya la imposición de gobiernos extranjeros mediante intervenciones armadas. De acuerdo con la información suministrada por el medio, Albares dirigió críticas al Partido Popular, recordando su aval a la invasión de Irak y la celebración de cambios de régimen gatillados por la intervención militar extranjera. Señaló que “ustedes no tienen ningún problema, eso yo ya lo sé, todos los españoles lo saben desde la guerra ilegal de Irak, en que un país invada a otro, incluso que le imponga un gobierno, de hecho, lo han celebrado».
En sus declaraciones, Albares acusó al Partido Popular de buscar trasladar a España la división política que vive Venezuela, sosteniendo que a la formación de Alberto Núñez Feijóo «no le importa la suerte de los venezolanos» sino capitalizar la polarización para fines internos. En su intervención, el ministro afirmó que mientras el Gobierno apuesta por que los venezolanos puedan expresarse libremente, el PP desearía tener “a su persona en Caracas” y expresó: “A ustedes todo eso les da igual siempre que el resultado sea el que les conviene, porque ustedes son demócratas por oportunismo y son demócratas cuando les conviene”, según citó el medio.
Otra de las cuestiones abordadas durante la sesión parlamentaria fue la actuación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como mediador en procesos de liberación de presos políticos venezolanos. El medio detalló que Albares defendió la labor de Zapatero, indicando que los propios liberados transmitieron su agradecimiento y que incluso el expresidente Mariano Rajoy reconoció su papel en su momento. Subrayó además que Zapatero desarrolla estas gestiones a título personal, sin actuar en representación del Ejecutivo. A juicio de Albares, el Partido Popular se opone sistemáticamente a este tipo de tareas realizadas por expresidentes socialistas, señalando que para dicha formación resulta inverosímil solicitar a uno de sus expresidentes que participe en mediaciones internacionales. Para ilustrar su argumento, pidió al PP replicar el trato digno que Zapatero ofreció a José María Aznar durante un episodio anterior con Hugo Chávez.
Respecto a la llegada a España de los cinco primeros ciudadanos españoles liberados por el actual Gobierno venezolano, el ministro salió al paso de las críticas planteadas por el PP en torno a que fueron recibidos “por la puerta de atrás”. Albares precisó que los exiliados atravesaron la sala de autoridades más distinguida del aeropuerto de Barajas, y cuestionó si se habría preferido que los liberados, tras largas estancias en prisión, se expusieran innecesariamente ante la prensa al arribar en libertad.
En su conclusión durante la comparecencia, Albares reiteró la voluntad del Gobierno de buscar una salida conciliada y democrática a la crisis venezolana. Según destacó la fuente informativa, el ministro manifestó el respaldo de España para la liberación de todos los presos políticos y calificó las excarcelaciones recientes como un avance significativo hacia la resolución del conflicto, insistiendo en la necesidad de continuar en esa dirección.
