
En una época en la que gran parte de nuestras relaciones sociales se basan en el uso del móvil, es inevitable que cada vez los jóvenes empiecen a usar antes el teléfono. Por esta misma razón, no se nos hace raro que haya más menores de edad usando las redes sociales.
Aunque esto se esté convirtiendo en lo normal, no quiere decir que sea lo más beneficioso. Sobre esta cuestión ha hablado Alfonso Navarro, un psicólogo especializado en adolescentes. En uno de los últimos vídeos que ha publicado en su cuenta de TikTok (@alfonsopsicologia) ha profundizado sobre esta cuestión.
Esta reflexión parte a raíz de la prohibición de las redes sociales a los menores de 16 en Australia. “Como psicólogo de adolescentes no me sorprende. Cada vez hay más estudios que demuestran que las redes sociales no son inofensivas para los adolescentes», afirma el experto.
Cómo afectan las redes sociales a los adolescentes
Usar estas aplicaciones a una edad tan tempranas puede tener consecuencias importantes en el desarrollo emocional y social de los jóvenes. Estas plataformas están diseñadas para captar la atención e incitar a la comparación constante, lo que puede generar sentimientos de insuficiencia, ansiedad y frustración.
A medida que los adolescentes intentan construir su identidad, la presión de mostrar una imagen idealizada de sí mismos puede afectar a su autoestima y su percepción de la realidad.
Además, la exposición continua a comentarios, likes y contenido viral puede alterar los patrones de recompensa del cerebro, haciendo que busquen validación externa. Esto puede repercutir en el rendimiento académico, en las relaciones con amigos y familiares, e incluso en la salud mental, aumentando la vulnerabilidad y la probabilidad de sufrir depresión y estrés.
Aunque sea una decisión muy controvertida, el psicólogo ha decidido dar su opinión. “¿Te imaginas con trece, catorce, quince años, que aún no sabes ni quién eres, construir tu identidad en medio de todo eso? Hay muchas personas que dirán que, bueno, pues que prohibir no es la solución, pero en mi opinión lo que ha hecho Australia es poner un límite y eso, en los tiempos que vivimos, es un acto de responsabilidad“, afirma en el vídeo.
Cómo usar las redes sociales de manera más responsable
Más allá de la edad a la que los adolescentes comienzan a usar estas plataformas, la forma en que interactúan con ellas también marca la diferencia. Establecer horarios concretos, limitar el tiempo frente a la pantalla y socializar en persona con tus amigos ayuda a reducir la sobreexposición y el impacto emocional negativo.
La educación digital es esencial. Explicar cómo funcionan los algoritmos y que no todo lo que se muestra es real permite que los jóvenes desarrollen un pensamiento crítico frente a lo que ven y comparten.
El acompañamiento de padres, tutores o educadores es fundamental. Ofrecer herramientas para gestionar la frustración y crear un espacio seguro en el que se pueda hablar de inseguridades es primordial para gestionar las expectativas que puedan tener los menores.