
El debate en torno a la aprobación de los presupuestos para 2026 en Cantabria y la disposición del gobierno regional a entablar negociaciones con los principales partidos políticos marcan el actual escenario político de la comunidad autónoma. La presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga (Partido Popular), destacó que no ha existido ningún contacto formal con el Partido Regionalista de Cantabria (PRC), formación que respaldó los presupuestos en las dos ocasiones anteriores de la legislatura, según publicó Europa Press. Además, Buruaga manifestó que mantiene la voluntad de dialogar siempre que los regionalistas presenten propuestas concretas, viables y razonables cuando se inicie el periodo de sesiones parlamentarias en febrero.
De acuerdo con información difundida por Europa Press, Buruaga aseguró que convocar elecciones anticipadas no constituye un objetivo en su agenda política y que, en caso de depender de ella, esa opción queda descartada. Subrayó que hacer pasar a la ciudadanía cántabra por unos comicios en un plazo tan corto no resulta deseable, especialmente porque supondría la celebración de dos elecciones en apenas un año y medio. Al mismo tiempo, la presidenta puntualizó que la situación parlamentaria actual abre la puerta a múltiples escenarios y no se puede descartar ninguna posibilidad, incluyendo la falta de aprobación de los presupuestos para el ejercicio en curso.
Durante una entrevista concedida a Radio Nacional de España y recogida por Europa Press, Buruaga matizó sus declaraciones anteriores sobre la posibilidad de un adelanto electoral, aclarando que su advertencia de diciembre en el Pleno del Parlamento respondió a lo que consideró como un intento de bloqueo absoluto por parte de la oposición conformada por PRC, PSOE y Vox. Recordó que ese mensaje se originó en un contexto donde percibió un acuerdo tácito entre fuerzas políticas con diferencias significativas para frenar la actividad del gobierno regional y obstaculizar avances en la comunidad.
“Nunca se puede descartar nada, como que no se aprueben los presupuestos para este año”, sostuvo Buruaga, quien añadió que no apoyará la figura de una presidenta limitada o sin capacidad de gobierno efectiva. Según el relato de Europa Press, la dirigente del Partido Popular expresó que no permitirá la imposición de políticas en el Parlamento que considera ajenas a la voluntad mayoritaria de los electores. Si la situación lo exigiera, remarcó, abriría la posibilidad de que la población decida, convocando nuevamente a las urnas, aunque recalcó que esa opción se mantendrá apartada mientras se trabajen otras vías.
En relación con la coyuntura política de otras comunidades autónomas donde tampoco se aprobaron los presupuestos, como Extremadura y Aragón, Buruaga subrayó la diferencia entre el sistema cántabro y los sistemas de esos territorios. Mientras que en Extremadura y Aragón acaba de iniciarse una nueva legislatura tras los últimos comicios, en Cantabria los ciudadanos deberían votar otra vez en 2027, lo que distingue a la comunidad respecto al calendario electoral.
Al analizar los resultados electorales de Extremadura, la dirigente del PP interpretó los datos como una ratificación de un respaldo más amplio a su formación y una disminución de la influencia del llamado “sanchismo”. Buruaga señaló que la única interpretación válida es la consolidación del “proyecto de cambio” proporcionado por el Partido Popular, describiendo el contexto electoral como un mensaje claro por parte de los votantes contrarios tanto al sanchismo como a los cordones sanitarios. Añadió que “ya no funciona el voto del miedo” y pronosticó el fin del sanchismo.
Sobre la postura de Vox, Buruaga recomendó a la formación liderada por Santiago Abascal que reflexione sobre sus responsabilidades tras los resultados electorales. Criticó el papel de Vox en Cantabria, señalando su voto negativo en su investidura, así como en propuestas como la bajada de impuestos y la aprobación de presupuestos, y subrayó la importancia de respetar el principio de proporcionalidad. Argumentó que no resulta posible, con solo un 10% del voto en la comunidad –o un 17% en Extremadura–, pretender condicionar o imponer políticas al conjunto de la ciudadanía.
Con el objetivo de sacar adelante los presupuestos de 2026, Buruaga reiteró su disposición a mantener abiertos los canales de diálogo con el PRC, siempre que esta formación esté dispuesta a consensuar propuestas aceptables. Relató que no abandona el propósito de alcanzar acuerdos y que mantiene la mano tendida a negociaciones constructivas, una postura que, según Europa Press, busca evitar una prolongación de la inestabilidad institucional.
En referencia a la posibilidad de una parálisis política prolongada, Buruaga insistió en que no asumirá el papel de “presidenta marioneta” ni permanecerá inmóvil ante un contexto de bloqueo parlamentario. Explicó que su principal responsabilidad radica en garantizar la continuidad de las políticas y proyectos en desarrollo, los cuales aún tienen margen para ofrecer avances y beneficios a la comunidad autónoma.
El actual marco parlamentario cántabro, caracterizado por la falta de aprobación de los presupuestos y la heterogeneidad de la oposición, proyecta un escenario de incertidumbre sobre la capacidad de gobernabilidad en la región. Tal como reportó Europa Press, tanto la búsqueda de acuerdos con el PRC como la presión sobre Vox para facilitar desbloqueos institucionales forman parte de la estrategia de Buruaga para evitar un eventual adelanto electoral y priorizar la estabilidad política.
Europa Press también precisó que la presidenta regional ha reiterado que solo consideraría recurrir a nuevas elecciones si la oposición impusiera un clima de bloqueo persistente, privando al gobierno de herramientas básicas de gobernabilidad y priorizando políticas que no cuenten con el respaldo de la mayoría de los ciudadanos. La dirigente autonómica contextualizó su advertencia recordando que la legítima expresión ciudadana debe prevalecer en situaciones donde la institucionalidad vea amenazado su margen de acción.
La evolución de las negociaciones programadas para inicios de febrero, cuando comenzará el periodo de sesiones en el Parlamento cántabro, resultará decisiva para definir si el Ejecutivo regional logra pactar los presupuestos y evitar un clima de parálisis política.
