El Cairo, 11 feb (EFE).- El emir de Catar, Tamim bin Hamad al Thani, cuyo país acoge una de las principales bases militares de Estados Unidos en Oriente Medio, recibió este miércoles en Doha al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, con quien analizó cómo evitar que las tensiones entre Washington y Teherán se conviertan en un nuevo conflicto bélico.
Larijani, que llegó a Doha procedente de Omán, país que actúa de mediador en las negociaciones entre Teherán y EE.UU. sobre el programa nuclear iraní, abordó con Al Thani «la evolución de la situación en la región», según un comunicado del Palacio Real catarí.
Asimismo, hablaron sobre «los esfuerzos encaminados a reducir la escalada y consolidar la seguridad regional, entre otras cuestiones regionales e internacionales de interés común», añadió la nota, reproducida por la agencia oficial de noticias catarí, QNA.
La visita de Larijani fue precedida por una conversación telefónica entre el emir catarí y el presidente de EE.UU., Donald Trump, en la que, según QNA, trataron «la situación en la región y los esfuerzos internacionales para reducir la escalada y promover la seguridad y la paz» en Oriente Medio, entre otros asuntos.
Catar es clave mediador en el alto el fuego en la Franja de Gaza y se ha ofrecido en varias ocasiones para mediar entre EE.UU. e Irán para alcanzar un acuerdo sobre las actividades nucleares iraníes, pues es uno de los principales aliados de Washington en el golfo Pérsico en tanto que mantiene buenas relaciones con Teherán.
Además, acoge en su territorio la base militar Al Udeid, la principal de EE.UU. en Oriente Medio, y que fue blanco de ataques iraníes con misiles durante la guerra de doce días del pasado junio entre Irán e Israel.
Durante esa guerra, EE.UU. atacó y destruyó instalaciones nucleares iraníes, y Teherán respondió lanzando varios misiles contra Al Udeid, que fueron en su mayoría interceptados, y no causaron víctimas sino daños materiales limitados, según afirmaron en su momento las autoridades cataríes.
Varios autoridades iraníes han amenazado en las últimas semanas con una guerra regional si Irán es atacado de nuevo por EE.UU. en caso de que fracasen las negociaciones indirectas que Washington mantiene con los iraníes sobre sus actividades nucleares, y cuya primera ronda se celebró el pasado viernes en Omán.
Esa primera ronda ha sido calificada de positiva, si bien se celebró bajo la amenaza de una intervención militar estadounidense que ha desplazado el portaaviones nuclear Abraham Lincoln, junto a su flota de apoyo, cerca de aguas iraníes. EFE
