
El sonido de las sirenas cortó la tranquilidad de Chiclayo cuando la Policía Nacional del Perú (PNP) ejecutó el operativo que terminó con la captura de seis integrantes de la banda “Pichangueros del Crimen”, responsables de delitos que afectaron a decenas de familias y empresarios en los últimos años.
Las autoridades atribuyen a este grupo una serie de asaltos violentos y atentados en comercios y estaciones de servicio, con un botín acumulado que supera doscientos cincuenta mil soles.
En la memoria de la ciudad permanece el asalto a una empresa de transporte en 2024, donde los delincuentes irrumpieron y lograron llevarse ciento ochenta mil soles de un empresario, caso que sacudió a la comunidad local. La modalidad de los “Pichangueros del Crimen” no se limitaba al robo, sino que incluía acciones para infundir temor, como el ataque a un grifo en 2025, donde arrojaron combustible y provocaron un incendio. Esa violencia estaba dirigida a sembrar el miedo entre comerciantes y vecinos.
Captura y estructura de la organización
En la operación, que se apoyó en labores de inteligencia, la PNP logró sorprender a dos miembros del grupo en pleno campo deportivo, justo cuando cometían un robo.
La intervención permitió incautar cuatro mil ochocientos soles, diez celulares, tarjetas bancarias, manuscritos, chips de telefonía, cinco vehículos y réplicas de armas de fuego, elementos que la policía presentó como pruebas del nivel de organización de la banda.
Las investigaciones señalan que cada uno de los integrantes de los “Pichangueros del Crimen” cumplía roles específicos: marcadores, conductores, ejecutores y líderes de la estructura delictiva. El presunto líder, Eberth Iparra, alias “Chacho”, había sido detenido un mes antes y enfrenta cadena perpetua por su participación en un asalto y el homicidio de una mujer.
Una característica particular de la banda fue la utilización de un inmueble que funcionaba como clínica clandestina, donde los delincuentes recibían atención tras los enfrentamientos o asaltos. Este hallazgo reveló el grado de preparación y logística detrás de los golpes efectuados por el grupo.
Investigación y seguridad reforzada
El impacto de los “Pichangueros del Crimen” en Chiclayo se refleja en, al menos, quince asaltos a grifos registrados en los últimos dos años, de acuerdo con la información recogida por La República. Tras la captura de los seis presuntos integrantes, la PNP reforzó la seguridad en la zona e instó a la población a colaborar con las investigaciones y denunciar cualquier hecho vinculado a la organización.
Los detenidos han sido puestos a disposición del Ministerio Público, que continuará con las diligencias para determinar la responsabilidad de cada uno en los hechos investigados. Mientras tanto, las autoridades mantienen la vigilancia sobre posibles ramificaciones de la banda y buscan restablecer la tranquilidad en la ciudad.

Líneas de emergencia
El Gobierno ha puesto en marcha la Central 111 de la Policía Nacional del Perú, un servicio gratuito y confidencial disponible las 24 horas del día para que los ciudadanos puedan denunciar extorsiones y otros delitos y obtener protección inmediata. Esta línea está conectada con la Central de Emergencias 105 y permitirá que las víctimas proporcionen pruebas como audios y videos.
También, los usuarios tienen las opciones de llamar a los siguientes números:
- Línea 1818: Teléfono de emergencia para reportar extorsiones.
- Celular 942841978: Contacto directo para denuncias de este tipo.
- Comisarías: Puntos de denuncia en cada distrito.
