
El tribunal de Seúl valoró especialmente la actuación de Han Duck Soo al gestionar un decreto elaborado para corregir procedimientos irregulares tras el establecimiento de la ley marcial en diciembre de 2024, subrayando que sus decisiones resultaron determinantes en el curso de la crisis política. En este contexto, un tribunal surcoreano impuso al ex primer ministro y estrecho colaborador del expresidente Yoon Suk Yeol una pena de 23 años de prisión, tras hallarlo culpable de insurrección vinculada a la declaración de la denominada ley marcial de 2024. Según consignó el diario The Korea Times, la sentencia enfatizó la gravedad de las acciones atribuidas a Han y el impacto que tuvieron en la estabilidad institucional del país.
De acuerdo con la información difundida por The Korea Times, la Fiscalía había solicitado inicialmente una condena inferior, de 15 años, pero los magistrados señalaron que la conducta de Han representó una amenaza directa a la democracia surcoreana. Los jueces recalcaron que la emisión de la ley marcial constituyó un acto con el objetivo de debilitar el orden constitucional y, en ese sentido, equivalía a insurrección. El Tribunal de Distrito Central de Seúl sostuvo que el entonces primer ministro también incumplió con la responsabilidad constitucional de controlar el ejercicio de los poderes presidenciales en situaciones de emergencia.
El fallo judicial detalló que Han Duck Soo, en su calidad de primer ministro, desempeñó un papel clave en la implementación de la ley marcial. Los magistrados argumentaron que, tras la promulgación de la normativa, Han no solo colaboró en la elaboración de un decreto para corregir errores de procedimiento sino que, además, consintió la aplicación de medidas como la suspensión del suministro de agua y electricidad a sedes de medios de comunicación, acciones consideradas operativas para el avance de la insurrección. Según publicó The Korea Times, estas acciones formaron parte de las pruebas presentadas durante el juicio y justificaron la imposición de una condena más severa que la demandada por la Fiscalía.
En su intervención final ante el tribunal, Han Duck Soo negó con firmeza todas las acusaciones, señalando que no apoyó ni participó en el impulso de la ley marcial. «Nunca estuve de acuerdo con la ley ni tuve intención de apoyarla», expresó Han ante los jueces, asegurando que intentó persuadir al presidente Yoon para que no aplicara la medida. A pesar de sus declaraciones, el tribunal valoró las pruebas en su contra como concluyentes, de acuerdo con lo informado por The Korea Times.
La resolución del tribunal representa la primera ocasión en que la justicia surcoreana clasifica como insurrección los acontecimientos desencadenados en diciembre de 2024, lo que podría influir en el desarrollo de otros procesos judiciales sobre estos hechos. Entre ellos destaca el próximo juicio de Yoon Suk Yeol, el exmandatario surcoreano que ya fue sentenciado la semana anterior a cinco años de prisión. Según detalló The Korea Times, Yoon fue hallado culpable de obstrucción a la justicia, abuso de poder, falsificación y destrucción de documentos, así como de impedir a los ministros deliberar sobre la imposición de la ley marcial, hecho que se consideró una violación al derecho constitucional que asiste a dichos funcionarios.
La sentencia contra Han Duck Soo, sumada a la del expresidente Yoon Suk Yeol, marca un precedente en el abordaje judicial de crisis políticas con impacto constitucional en Corea del Sur. Según detalló el tribunal durante una audiencia transmitida en directo, la declaración marcial fue elaborada con la finalidad de socavar la estructura institucional del país, y la implicación del entonces primer ministro resultó esencial para la ejecución de medidas de control de la información y limitación de derechos fundamentales.
La condena contra Han incluye además la autorización de prácticas que afectaron directamente a la labor de los medios de comunicación, al cortarles servicios básicos durante el periodo de vigencia de la ley marcial. De acuerdo con las investigaciones recogidas por The Korea Times, estos actos habrían buscado restringir la diseminación de información y silenciar las críticas al gobierno, en medio de un contexto de protestas y desestabilización social.
Finalmente, los tribunales indicaron que el juicio contra Han Duck Soo sienta las bases para futuras determinaciones respecto a las responsabilidades individuales en la crisis de 2024. Las sentencias emitidas hasta el momento han sido consideradas parte de un esfuerzo por restaurar la legalidad y evaluar el alcance de las decisiones gubernamentales en momentos de emergencia, según reportó The Korea Times.
