Desde diciembre cerraron cinco escuelas privadas en CABA: la economía y la natalidad, dos factores clave

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El cierre abrupto del Instituto Formar Futuro, ubicado en el barrio de Villa Real, tomó por sorpresa a las familias en enero, a un mes de que empiecen las clases.

Entre diciembre y febrero, cinco escuelas privadas cerraron sus puertas en la Ciudad de Buenos Aires. Algunas de ellas “anticiparon” la decisión a las familias durante el segundo semestre del año pasado; otras –como el Instituto Formar Futuro– lo hicieron en plenas vacaciones de verano, con las inscripciones ya cerradas en la mayoría de las escuelas porteñas. La combinación de la caída de la natalidad y la persistente crisis económica está afectando de manera cada vez más dramática a las escuelas de gestión privada, según referentes del sector.

El caso más reciente es el del Instituto Formar Futuro, ubicado en el barrio de Villa Real, al que asistían unos 200 estudiantes desde el nivel inicial hasta el secundario. A mediados de enero, y a apenas un mes del comienzo de clases, las familias recibieron un mail que les avisaba del cierre de la institución, en un procedimiento que Sadop, el gremio de los docentes privados, calificó como “abrupto y delictivo”. Los 50 docentes de la institución no cobraron los salarios de diciembre y “se desconoce el paradero” de los dueños del colegio, según denunció el sindicato.

El Instituto Anunciación de María, en Virrey del Pino al 3500, cerró sus puertas en diciembre. La comunidad educativa había sido notificada en septiembre. (Google Street View)

En diciembre había cerrado sus puertas Instituto Anunciación de María, ubicado en Belgrano R, que también tenía desde nivel inicial hasta secundario y que había cumplido 60 años. El colegio pertenecía a la Congregación Hermanas de Caridad de San Vicente de Paul de Zagreb; el cierre fue comunicado a las familias en una reunión en septiembre, cuatro meses antes de que terminaran las clases. Más de 200 familias se vieron afectadas por la decisión, en una institución que –al igual que el Instituto Formar Futuro– recibía subvenciones del Gobierno porteño. El edificio se puso en venta para afrontar las indemnizaciones, según informaron las autoridades de la escuela.

El Instituto Virgen del Valle, ubicado en Jorge Newbery al 2800, también cerró sus puertas a fines del año pasado. (Google Street View)

Cerca de ahí, en el barrio de Colegiales, en diciembre cerró sus puertas el Instituto Virgen del Valle, que también tenía desde nivel inicial hasta secundaria y recibía subsidio estatal. Como en otros casos, los dueños pusieron en venta el edificio. Era una escuela católica que funcionaba desde 1969.

El jardín de infantes bilingüe Daddy Ross, ubicado en Bermúdez al 2100, cerró sus puertas en diciembre. (Google Street View)

También en diciembre se conoció el cierre del jardín de infantes Daddy Ross, ubicado en Monte Castro. “Hoy nos toca escribir las palabras más difíciles, esas que nunca imaginamos pronunciar después de 38 años de camino compartido. Con el corazón lleno de recuerdos, queremos comunicarles el cierre de nuestro querido jardín”, señalaron desde la institución en un comunicado dirigido a la comunidad educativa y difundido en sus redes el 18 de diciembre, apenas tres días después de que terminaran las clases.

El Instituto Coreano Argentino, en Av. Asamblea al 1800, cerró sus puertas en diciembre y está indemnizando a los docentes despedidos. (Google Street View)

Otra escuela que cerró sus puertas es el Instituto Coreano Argentino. La escuela, ubicada en Flores, tenía nivel inicial y primario. Este año cumplía 50 años: había empezado sus actividades en 1976, aunque tenía reconocimiento oficial del ministerio porteño desde 1999. En octubre los docentes recibieron los telegramas de despido a partir de diciembre y la institución ahora está pagando las indemnizaciones, informaron desde Sadop.

Frente a la repetición cada vez más frecuente de cierres intempestivos como los de los institutos Formar Futuro y Anunciación de María, desde el Ministerio de Educación porteño, a cargo de Mercedes Miguel, emitieron el 22 de enero la resolución N° 92 para evitar que las escuelas dispongan cierres sin previo aviso a las familias. Según estas pautas, “toda decisión de cancelación deberá contar con la evaluación previa y avalada por la Dirección General de Educación de Gestión Privada”.

La resolución incluye un protocolo que obliga a la escuela notificar al ministerio sobre “la existencia de un riesgo de continuidad”, establece que se debe realizar una reunión obligatoria con las familias de los alumnos y con los equipos docentes, y exige “acreditar el cumplimiento de las obligaciones laborales con el personal docente” en los casos de las escuelas que reciben aportes estatales, destinados a los salarios de maestros y profesores. Además, desde el Ministerio de Educación porteño aseguraron que están acompañando a las familias afectadas para que todos los estudiantes consigan vacantes en otras instituciones antes que empiecen las clases el miércoles 25 de febrero.

Algunos colegios ni siquiera llegaron a terminar el ciclo lectivo pasado, como la Escuela Álamos, que tenía nivel inicial y primaria y cerró en junio de 2025. Los casos se siguen acumulando, aunque la modalidad de los cierres difiere: en el Instituto Formar Futuro, por ejemplo, los docentes no cobraron los salarios de diciembre de 2025, si bien la institución recibía aportes de la Dirección General de Educación de Gestión Privada. Por eso desde Sadop –que convocó a una reunión con los docentes despedidos y las familias en la sede de la escuela, en la calle Simbrón al 5400, para el próximo lunes– denuncian en este caso “malversación de fondos públicos”. El Ministerio de Educación inició acciones legales contra los responsables de la escuela en carácter de “particular damnificado”.

Al explicar la proliferación de cierres de escuelas privadas, los referentes del sector mencionan dos factores: la prolongada crisis económica y la caída de la natalidad. Si bien ambos fenómenos son de alcance nacional, la repercusión en CABA es más notoria porque es la jurisdicción con mayor proporción de matrícula en el sector (el 49,4% de los estudiantes en los niveles obligatorios asiste a escuelas privadas) y también la que ha tenido el descenso más pronunciado en la matrícula, como consecuencia de la transición demográfica.

Desde el Ministerio de Educación porteño informaron que la cantidad de estudiantes de primer grado se redujo 25% en cinco años: en 2020 hubo 41.117 chicos que empezaron la primaria en CABA, mientras que en 2025 la cifra bajó a 30.686. Un informe de Argentinos por la Educación difundido la semana pasada estimó que CABA será una de las tres jurisdicciones argentinas con mayor reducción de la matrícula de primaria en los próximos años: la caída será del 34% entre 2023 y 2030 –equivalente a unos 92.000 estudiantes–. Solo en Tierra del Fuego (-36,1%) y Santa Cruz (-34,9%) se proyectan caídas relativas mayores. En términos absolutos, el descenso más importante será en provincia de Buenos Aires, con 510.000 alumnos menos para 2030.

El gráfico muestra la caída de la matrícula en el nivel primario (1º a 6º grado) entre 2023 y 2030, a partir de la proyección de la Dirección Nacional de Población. Fuente: Argentinos por la Educación

El informe daba cuenta del impacto de esta tendencia en las escuelas privadas: “Los efectos serán bien diferenciados según se trate del sistema de gestión pública o el sistema de gestión privada. En el primer caso, el presupuesto no está determinado por la demanda sino por las partidas presupuestarias asignadas, mientras que en el segundo, la matrícula es la que determina los recursos disponibles y estarán frente a un desafío mayúsculo para poder solventar con menos alumnos una estructura que les quedará grande”, señaló Cecilia Adrogué, investigadora del Conicet y la Universidad de San Andrés y profesora de la Universidad Austral.

El cierre de escuelas privadas no es un fenómeno exclusivamente porteño. En la provincia de Buenos Aires se vienen registrando varios casos en los últimos años: uno de los más recientes, que también fue altamente conflictivo, fue el del Colegio Thomas Alva Edison de Berazategui en diciembre del año pasado. Además hubo algunos casos en Córdoba y Santa Fe. Desde la Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina (AIEPA) estimaron que en 2025 cerraron al menos 15 colegios privados en todo el país.

Martín Zurita, secretario ejecutivo de AIEPA, dijo a Infobae: “Desde la pandemia hasta ahora tuvimos muchos cierres de escuelas. Primero fueron jardines maternales y jardines de infantes, y a medida que fueron pasando los años empezó a impactar en la primaria. En algunos casos es por baja matrícula y en otros, por problemas económicos y financieros que vienen arrastrando desde hace tiempo. En muchas instituciones la situación es preocupante por la combinación de ambos motivos”.

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