
La Embajada de Rusia en Estados Unidos ha reportado la detención de dos ciudadanas rusas en un centro de detención gestionado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), mientras se evalúa la posibilidad de su repatriación, luego de haber ingresado sin autorización a la base militar de Camp Pendleton, en California. Según información proporcionada por el medio TASS, las autoridades estadounidenses mantienen bajo custodia a ambas mujeres tras el incidente.
El medio TASS detalló que el arresto se produjo tras la entrada, presuntamente ilegal, de las dos ciudadanas rusas a Camp Pendleton, la mayor instalación de la Armada en la costa oeste de Estados Unidos. De acuerdo con la página web de la base, dicho complejo acoge no solo a la Armada, sino también a otras unidades militares, además de espacios destinados al entrenamiento de organismos federales, así como de autoridades estatales y locales.
Según la versión explicada por la Embajada de Rusia en Estados Unidos, el motivo specificado en la detención es la entrada no permitida a esta instalación estratégica. Hasta el momento, las autoridades migratorias estadounidenses no han emitido ningún comunicado sobre el arresto ni han facilitado información adicional del caso, de acuerdo con lo informado por agencias rusas y la prensa local.
El proceso migratorio de las dos detenidas se encuentra en curso. La embajada confirmó que ambas mujeres están retenidas mientras se define su posible devolución a territorio ruso, situación que se encuentra bajo evaluación de las agencias estadounidenses competentes. De acuerdo con los protocolos habituales en este tipo de escenarios, la tramitación de la repatriación solo procede una vez concluido el análisis de las circunstancias de la entrada a la instalación militar y, eventualmente, de la investigación en marcha sobre sus motivos para acceder sin autorización a la base.
Camp Pendleton representa una de las infraestructuras bélicas de mayor importancia en la región y cumple funciones clave para la defensa, al ofrecer apoyo logístico, entrenamiento y preparación conjunta para el Ejército, la Armada y otras entidades oficiales de Estados Unidos. Por esta razón, el ingreso sin permiso constituye una falta que usualmente recibe atención prioritaria por parte de las autoridades.
La agencia TASS subrayó que la Armada estadounidense, responsable directa de la gestión de Camp Pendleton, ha delegado la investigación y el manejo inicial del incidente a las autoridades migratorias. La base, además de sus funciones militares, alberga territorios destinados a la formación de diferentes cuerpos de seguridad, lo que refuerza su carácter confidencial y su nivel de seguridad.
Hasta la fecha, no se han dado a conocer detalles sobre la identidad de las dos ciudadanas rusas, ni sobre la manera en que lograron acceder al interior de la base. Medios rusos y estadounidenses consultados por TASS señalan que los responsables del ICE han declinado hacer declaraciones y que el caso continúa bajo análisis de las autoridades federales.
La Embajada de Rusia remarcó que sigue de cerca la situación de las mujeres detenidas y mantiene contacto con las agencias estadounidenses relevantes para garantizar la protección de los derechos consulares de las ciudadanas, tal como marca la legislación internacional en materia de atención a nacionales arrestados en el extranjero, reportó TASS. Las gestiones diplomáticas para facilitar su eventual retorno a Rusia dependen de la conclusión del procedimiento migratorio y del esclarecimiento de los hechos que motivaron el ingreso a la base.
En el contexto del suceso, tanto la embajada rusa como el ICE han evitado difundir mayores detalles sobre las condiciones de detención o sobre las razones que pudieron llevar a las mujeres rusas a intentar el acceso no autorizado a Camp Pendleton, manteniendo de este modo la reserva habitual en casos de seguridad nacional. Las investigaciones sobre lo ocurrido continúan abiertas, apoyadas por la colaboración de diferentes agencias estadounidenses, y el futuro inmediato de las detenidas dependerá de las conclusiones a las que lleguen dichas pesquisas, según informó TASS.