
Un joven de 20 años ha protagonizado un caso inédito de ciberestafa en hoteles de lujo. Encontró un fallo en el sistema y consiguió hospedarse en establecimientos emblemáticos tanto en Madrid como un su Canarias natal. Pagaba un céntimo la noche cuando, fácilmente las habitaciones superaban los 1.000 euros. Su detención se realizó en la suite del hotel Ritz de Madrid y ha sido calificada por la Policía Nacional como de “alta complejidad técnica”. En total, se le atribuye un perjuicio económico superior a los 20.000 euros y se sospecha que podría haber más víctimas y reservas aún sin localizar.
El hacker manipulaba los sistemas de pago de una agencia de reservas online. “El cibercriminal seleccionaba la opción de abono mediante una reconocida plataforma internacional de pago electrónico”, explicó la Policía Nacional en un comunicado. Después, realizaba un ataque informático diseñado para alterar el proceso de validación de la transición, logrando que el sistema autorizara el pago tras introducir únicamente un céntimo.
De este modo, la web de reservas “registraba la operación como correctamente formalizada por el importe íntegro de la estancia, cuando en realidad el pago efectivo era de un solo céntimo”, señalaron las autoridades. Así, la irregularidad tardaba días en ser detectada y, cuando la plataforma de pago transfería el dinero a la empresa, se comprobaba que el importe recibido no era el correcto.

La detención en el Ritz
El seguimiento del ciberdelincuente culminó cuando los agentes localizaron en el Hotel Ritz de Madrid al joven, donde llevaba cuatro días alojado en una suite de cinco estrellas cuyo coste real superaba los 1.000 euros la noche. Durante su estancia, consumió productos del minibar sin pagarlos. “Lo vació cada día”, detalló la Policía Nacional.
Su persecución y rastreo fue posible gracias a una denuncia presentada el 2 de febrero por la agencia de reservas online. “Detuvimos al sospechoso mientras estaba alojado en un lujoso hotel de Madrid, al que había provocado un perjuicio económico de más de 20.000 euros”, subrayaron las autoridades. No obstante, la Unidad Central de Delincuencia “está detrás de más rastros y posibles pufos del arrestado”.
Un historial delictivo
Pero no era la primera estafa que realizaba el veinteañero. Residía en San Cristóbal de La Laguna (Tenerife) y ya había sido detenido por hechos similares. “En su historial figuran estancias fraudulentas en hoteles exclusivos de la isla y la compra irregular de componentes informáticos en comercios locales”, detalló la Unidad Central de Ciberdelincuencia al diario ABC.
Es más, su propia actividad en redes sociales facilitaron su localización. “En varias reservas utilizó su identidad real, lo que permitió a los agentes cruzar datos con antecedentes previos y con grabaciones de cámaras de seguridad”, añadió la policía. Además, publicaba imágenes desde la suite del Ritz, lo que ayudó a cerrar la detención.
Por ahora, los agentes mantienen la investigación abierta para determinar si se han cometido más fraudes similares en otros hoteles y comercios. “Es la primera vez que se detecta este modus operandi”, sentenció la Policía Nacional.
