
En la reciente visita a México de Kash Patel, director del FBI, se concretó la detención de Ryan James Wedding, quien durante más de una década permaneció oculto en territorio mexicano, operando al frente de una red de tráfico internacional de drogas vinculada al Cártel de Sinaloa. Patel anunció que Wedding, de nacionalidad canadiense y de 44 años, ya ha comenzado el proceso de extradición a Estados Unidos para enfrentar los cargos correspondientes. Como informó el medio, la captura pone fin a una larga búsqueda, ya que Wedding se encontraba en la lista de los más buscados de Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico y el asesinato, pesando sobre él una recompensa de hasta 15 millones de dólares.
Según consignó el medio, Kash Patel destacó en sus redes sociales que Wedding fue detenido durante la noche del jueves por autoridades mexicanas y, al momento del anuncio, estaba en curso su traslado a manos de la justicia estadounidense. Wedding, quien en el pasado fue deportista olímpico y participó con el equipo de snowboard de Canadá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Salt Lake City en 2002, había emprendido una carrera criminal tras alejarse del deporte profesional, ascendiendo hasta encabezar operaciones transnacionales de tráfico de drogas que impactaban en Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con lo publicado, Wedding habría dirigido estas actividades ilícitas desde México, donde según el FBI, coordinó el envío de cientos de kilos de cocaína a ambos países del norte. Patel resaltó la amplia colaboración entre autoridades estadounidenses y mexicanas para lograr la detención, y expresó un agradecimiento especial a funcionarios mexicanos, incluyendo a la presidenta Claudia Sheinbaum, por facilitar la operación mediante medidas conjuntas.
El historial delictivo de Wedding se remonta, según detalló el medio, a 2010, año en que fue capturado tras un intento de introducir 24 kilos de cocaína a Canadá desde San Diego, California. Como resultado, fue sentenciado a cuatro años de prisión y, posteriormente, deportado a Canadá tras cumplir parte de su condena. A pesar de este antecedente y de la vigilancia internacional, el canadiense logró evadir durante más de una década las acciones policiales, hasta su arresto en México.
La detención coincidió con el viaje de Kash Patel a México, quien se reunió con el ministro de Seguridad Pública, Omar García Harfuch. Este último, citado por el medio, subrayó el hecho de que Patel regresara a Estados Unidos con dos «objetivos prioritarios»: uno, una persona no estadounidense detenida por las autoridades mexicanas, incluida en la lista de los diez más buscados por el FBI; el otro, un ciudadano canadiense que optó por entregarse voluntariamente en la Embajada de Estados Unidos.
Pam Bondi, fiscal general, manifestó en declaraciones recogidas por el medio que Wedding enfrentará el proceso judicial en suelo estadounidense, donde se espera que responda por las acusaciones de tráfico de cocaína a gran escala y asesinato. El reporte de la captura de Wedding —en tanto exdeportista olímpico convertido en figura clave del crimen organizado transnacional— pone de relieve los desafíos que enfrentan las autoridades en la persecución de líderes criminales que logran ampararse por años bajo identidades y actividades aparentemente legítimas.
La recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que llevara a la captura del fugitivo refleja el nivel de prioridad que las autoridades de Estados Unidos asignaron a Wedding, cuya actividad se extendió más allá de las fronteras nacionales, según la investigación reportada por el medio. Las operaciones coordinadas entre el FBI, el Departamento de Justicia de Estados Unidos y las autoridades mexicanas se presentaron como un ejemplo de cooperación binacional frente a las amenazas del narcotráfico internacional.
Patel insistió, según el reporte, en que este logro fue posible gracias al «liderazgo y compromiso del presidente Trump con la aplicación de la ley a nivel mundial», en alusión al contexto político-administrativo que, de acuerdo con sus palabras, permitió fortalecer el trabajo del FBI fuera de territorio estadounidense. El medio indica que, con la detención de Wedding, el FBI concreta la captura de su sexto fugitivo más buscado del último año, en el marco de una estrategia que prioriza la lucha contra las organizaciones criminales transnacionales que actúan sobre el comercio de drogas ilícitas en el subcontinente.
Wedding será presentado ante la justicia estadounidense para enfrentar los cargos acumulados durante sus años prófugo, mientras las autoridades implicadas resaltan la coordinación entre ambos países como clave para la detención, el traslado y eventual procesamiento judicial de figuras vinculadas a organizaciones como el Cártel de Sinaloa, cuya actividad repercute tanto en México como en Estados Unidos y Canadá.
