Las autoridades rusas informaron la detención de dos ciudadanos rusos acusados de participar en el intento de asesinato de Vladímir Alexéyev, subjefe de la inteligencia militar de Rusia. El hecho ocurrió el viernes en el domicilio del general en Moscú, donde recibió varios disparos en el abdomen, brazo y pierna. El Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB) identificó a los sospechosos como Víktor Vasin, arrestado en Moscú, y Liubomir Korba, capturado en Dubái y extraditado con la colaboración de las autoridades de los Emiratos árabes Unidos. El FSB explicó que Zinaida Serebrítskaya, también de nacionalidad rusa y supuestamente implicada, consiguió huir hacia Ucrania.
Según el comunicado oficial, Korba, de origen ucraniano, habría confesado su implicación en el atentado tras ser entregado a las autoridades rusas. De acuerdo con Svetlana Petrenko, portavoz del Comité de Instrucción ruso, se determinó que Korba arribó a Moscú a finales de diciembre siguiendo instrucciones de los servicios especiales ucranianos para ejecutar un atentado terrorista contra Alexéyev. Las autoridades rusas reiteraron la acusación formal de que Ucrania estaría detrás del crimen, mientras que el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, afirmó que el objetivo de la acción era torpedear las negociaciones de paz en las que el jefe de Alexéyev, ígor Kostiukov, encabeza la delegación rusa.

El ataque se produjo días después de que Kostiukov, director del Directorio Principal del Alto Estado Mayor (GRU), participara en Abu Dabi en reuniones con representantes ucranianos y estadounidenses para explorar una posible solución negociada al conflicto en Ucrania. La prensa rusa reseñó que el agresor, disfrazado de mensajero, empleó una pistola Makárov con silenciador, hallada posteriormente enterrada en la nieve cerca de la residencia de Alexéyev. Imágenes de cámaras de seguridad muestran la huida del atacante tras el tiroteo, material que fue difundido por las fuerzas de seguridad junto con el video de la detención de Korba tras su llegada a Moscú.
Luego de ser intervenido quirúrgicamente, Alexéyev fue sometido a un coma inducido y recuperó la consciencia el sábado. Según fuentes cercanas citadas por la agencia TASS, su vida no corre peligro en estos momentos. El ataque ha sido interpretado por las autoridades rusas como parte de una escalada en la serie de atentados dirigidos contra altos mandos militares. En diciembre, el jefe de operaciones del Estado Mayor del Ejército ruso, Fanil Sarvárov, falleció en Moscú como resultado de la explosión de un coche bomba.
El perfil de Alexéyev lo sitúa como una figura central en el aparato de seguridad ruso. Es responsable de la coordinación de grupos mercenarios que operan internacionalmente y fue uno de los negociadores clave con el líder del grupo Wagner, Yevgueni Prigozhin, durante el motín de junio de 2023 en la ciudad de Rostov. Ese episodio incluyó la toma temporal de guarniciones militares por parte del grupo Wagner, en una ciudad que cuenta con un millón de habitantes. Además, el portal independiente The Insider atribuye a Alexéyev un papel importante en la planeación de la fallida invasión rusa de Ucrania en 2022.
La investigación policial continúa con los interrogatorios a los detenidos. Las autoridades rusas han mostrado imágenes y evidencia del seguimiento al principal sospechoso, incluidas grabaciones de cámaras en portales de edificios y autobuses. El incidente ocurre en un contexto de alta tensión política y militar, marcado por la guerra en Ucrania y la persistencia de atentados contra altos funcionarios de seguridad rusos.
