
La llegada de dos nuevas grúas de gran tonelaje para retirar los vagones accidentados en Adamuz formó parte de la respuesta logística durante una jornada en la que continuó la atención a las familias de las víctimas y heridos, y se mantuvo la búsqueda entre los restos de los convoyes. Esta operación se desarrolló mientras los equipos especializados trabajaban en el último día de condiciones meteorológicas favorables antes de la prevista llegada de la borrasca Harry, que, según la Agencia Estatal de Meteorología, traerá lluvias a partir del miércoles. Según consignó el medio Europa Press, las labores realizadas las últimas horas han estado dirigidas a estabilizar y preparar la zona donde se encuentran los trenes afectados tras el descarrilamiento y la colisión ocurridos el domingo por la tarde.
El siniestro ferroviario, según detalló Europa Press, tuvo lugar en Adamuz, provincia de Córdoba, involucrando un tren de alta velocidad y otro convoy de la compañía Iryo. Hasta el momento, el balance oficial indica 41 fallecidos y 122 personas atendidas, entre ellas cinco menores y 117 adultos, con 39 hospitalizados. El Instituto de Medicina Legal de Córdoba acoge los cuerpos de las víctimas, mientras los centros de atención y apoyo a los familiares se mantienen activos tanto en Córdoba capital como en otras ciudades, con participación de servicios de emergencias, Cruz Roja, personal sanitario y psicólogos del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (Giped) del Colegio de Psicólogos.
De acuerdo con Europa Press, la noche y la madrugada anteriores a la jornada del martes estuvieron marcadas por tareas de compactación del terreno, acondicionamiento de la zona de los trenes siniestrados —Alvia e Iryo— y apuntalamiento de los últimos vagones, además de la integración de maquinaria pesada y las mencionadas nuevas grúas. En la última reunión de coordinación, celebrada en el Puesto de Mando Avanzado, se revisaron las operaciones en marcha y se confirmó que Cruz Roja, junto a psicólogos y personal sanitario, atendió a 116 familiares en el Centro Cívico Poniente Sur, próximo a la Plaza de Toros de Córdoba. Varias familias pasaron la noche en hoteles y continúan recibiendo acompañamiento y asistencia.
Las autoridades desplegaron diferentes puntos de información y atención, según reportó Europa Press, tanto en la estación de Huelva, como en la estación María Zambrano de Málaga y en Atocha, en Madrid, sumándose al operativo principal en Córdoba. Además, la Junta de Andalucía facilitó líneas telefónicas informativas: el 953001149 orientado a residentes fuera de Andalucía que busquen información sobre hospitalizados, y el 061 para quienes se encuentren dentro de la comunidad autónoma. Por parte de Adif y la compañía Iryo también se pusieron a disposición teléfonos de contacto para las familias afectadas.
El accidente activó una amplia movilización de recursos de emergencia y asistencia sanitaria: cuatro Dispositivos de Cuidados Críticos de Urgencias, seis UVI móviles del 061, dos UVI de transporte de críticos, dos vehículos logísticos, varias ambulancias convencionales y de transporte programado, y el personal médico de Adamuz fue el primero en llegar, según detalló Europa Press. El operativo incluyó también la intervención de Cruz Roja, el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres, el Grupo de Emergencias de Andalucía (Grea) y EMA Infoca en funciones de apoyo logístico.
Europa Press informó que a las 19:50 horas del domingo se registraron las primeras llamadas de aviso al teléfono de emergencias 112, señalando el descarrilamiento y vuelco de un tren, seguido de una colisión entre dos convoyes. Poco después, las autoridades activaron el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía, que pasó a fase de emergencia, situación operativa 1, a las 21:50 del mismo día y sigue operativo ante la magnitud del suceso.
La visita de los Reyes Felipe VI y Letizia estaba prevista para el mediodía del martes, tras haberse mantenido informados desde que se produjo el accidente. Según publicó Europa Press, el Rey Felipe VI ha estado en contacto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Los Reyes transmitieron su pésame a través de plataformas digitales.
En cuanto a la investigación, Europa Press publicó que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) comunicó su decisión de examinar en laboratorio los carriles del punto inicial del descarrilamiento, e inspeccionar la rodadura del tren Iryo en taller. Está previsto extraer y analizar los datos de los registradores jurídicos de ambos trenes, así como revisar los registros de circulación de la infraestructura ferroviaria correspondientes a los dos días previos al incidente. Además, otros dos investigadores se desplazarán desde Madrid para efectuar inspecciones a la rodadura de otros trenes que circularon recientemente por el mismo tramo. El Ministerio de Transportes ha señalado que en esta fase de la investigación todas las hipótesis sobre la causa del accidente siguen abiertas.
Europa Press añadió que la caseta municipal de Adamuz, empleada como hospital provisional tras el accidente, se encuentra ya vacía de familiares y heridos. Durante las primeras horas, vecinos y voluntarios abastecieron el lugar con mantas, alimentos y bebidas para las personas afectadas. Los residentes de la localidad permanecieron atentos a la evolución de los trabajos cerca de las vías para localizar posibles nuevas víctimas entre los restos de los vehículos ferroviarios.
De acuerdo con Europa Press, la noche posterior al desastre implicó una intensa actividad de los servicios de emergencia en Adamuz, entre luces y sirenas que acompañaron la llegada y salida de ambulancias, en una cadena de traslados desde Córdoba capital hacia la zona del accidente para la atención de las víctimas. La respuesta de la comunidad local se manifestó en diferentes formas de apoyo y acompañamiento a quienes sufrieron directamente las consecuencias de este accidente ferroviario.