El fallecimiento del copiloto, quien tenía 37 años y era ampliamente conocido en la localidad de Pol, Lugo, derivó en una acusación formal de homicidio por imprudencia grave contra el conductor del vehículo, quien manejaba bajo los efectos del alcohol. Según informó el medio Europa Press, esta situación fue examinada este jueves en la sala de vistas del Juzgado de lo Penal número 1 de Lugo, durante la audiencia preliminar del proceso judicial por el accidente ocurrido en octubre de 2023. El Ministerio Fiscal solicitó una condena de cuatro años de prisión y seis años de privación del carné de conducir para el acusado, además de la obligación de indemnizar a los familiares de la víctima.
Durante la comparecencia, tal como consignó Europa Press, se determinó que el conductor perdió el control del vehículo y se salió de la carretera hasta chocar contra un árbol, provocando diversas lesiones al copiloto que terminaron causando su muerte pocos minutos después del impacto. Las pruebas de alcoholemia, practicadas al conductor en la tarde del 9 de octubre de 2023, arrojaron resultado positivo. El escrito de la Fiscalía indica que, además del resultado analítico, el acusado presentaba múltiples signos físicos compatibles con una elevada ingesta de alcohol: apatía, dificultad para mantener la verticalidad, habla pastosa, aliento con olor etílico, enrojecimiento facial notable, pupilas brillantes y movimientos oculares lentos.
En la vista preliminar quedó acordada la intervención de varios testigos, así como la presentación de numerosas pruebas periciales, después de constatarse la ausencia de acuerdo entre las partes involucradas, reportó Europa Press. El juicio se fijó para el 4 de junio a las 10:00 horas. La Fiscalía y las dos acusaciones particulares acudirán: la primera, en representación de la pareja y el hijo menor de la víctima; la segunda, en defensa de los padres y el hermano del fallecido.
Las peticiones en daños civiles incluyen una compensación de 134.379 euros para el hijo menor de la víctima, 107.599 euros para la compañera sentimental, 48.000 euros para cada uno de los padres y 22.790 euros para el hermano, según se detalla en la documentación presentada ante el juzgado y reproducida por Europa Press. La empresa aseguradora del vehículo, Occident, ya ha transferido varias sumas como indemnización, aunque estas todavía resultan menores al monto total solicitado por los familiares.
El medio Europa Press detalló además que el fallecido era una figura conocida en la zona, lo que incrementó el impacto emocional del suceso en la comunidad de Pol. Las diferentes partes involucradas no han logrado consensuar una resolución extrajudicial, por lo que las pruebas y testimonios serán determinantes para la resolución del proceso penal.
El desarrollo del juicio contemplará la intervención de peritos y testigos con el objeto de esclarecer las circunstancias exactas del accidente, la velocidad del vehículo en el momento de la salida de vía, y la influencia del consumo de alcohol en la conducta del acusado. Los familiares de la víctima, así como la fiscalía, esperan que la sentencia establezca la responsabilidad penal y la reparación económica correspondiente, de acuerdo con lo establecido en el Código Penal para los casos de homicidio por imprudencia grave asociado a la conducción bajo influencia de bebidas alcohólicas.
Tal como puntualizó Europa Press, la instrucción subraya tanto el quebrantamiento de las normas de seguridad vial como la gravedad del resultado lesivo para las víctimas indirectas del siniestro, en este caso, los familiares directos del copiloto fallecido. La falta de acuerdo previo a juicio ratifica la divergencia en la interpretación y cuantificación de los daños, tanto desde la perspectiva penal como civil.