El escándalo de los archivos de Epstein se lleva por delante al jefe de Gabinete del primer ministro británico

admin

El nombre de Peter Mandelson aparece en documentos desclasificados relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, donde figura que el exembajador y excomisario europeo habría recibido tres transferencias por un monto total de 75.000 dólares (algo más de 63.000 euros) provenientes de cuentas del multimillonario estadounidense en el banco JP Morgan entre 2003 y 2004, época en la que Mandelson era diputado en el Parlamento del Reino Unido y ocupaba importantes cargos gubernamentales. Sobre esta base, la crisis política alcanzó al gabinete de Downing Street, y el jefe de Gabinete del primer ministro Keir Starmer se convirtió en la figura más visible afectada por las implicaciones de este escándalo.

De acuerdo con lo publicado por medios británicos y reportado por la prensa internacional, Morgan McSweeney dio a conocer este domingo su renuncia al cargo de jefe de Gabinete del primer ministro Starmer. En una carta difundida a través de la prensa local, McSweeney argumentó que asumía la responsabilidad por la designación de Mandelson como embajador, calificada como un error, y señaló que la actuación de Mandelson dañó al partido laborista, a la nación y a la confianza pública en la política. Según indicó McSweeney, «Yo aconsejé al primer ministro que efectuara este nombramiento y asumo la plena responsabilidad por este consejo».

El caso, reportó el medio citado, tomó mayor relevancia a raíz de la última tanda de documentos del entorno de Epstein, que involucran a diversas personalidades de la esfera global y sacaron a la luz información sobre posibles pagos recibidos por Mandelson durante años en que ostentó responsabilidades al más alto nivel en la administración pública británica y europea. Mandelson, quien fuera comisario europeo de Comercio, enfrenta además una investigación por una posible revelación de datos confidenciales a Epstein sobre el rescate financiero de 500.000 millones de euros que la Eurozona consideraba aprobar en 2010, etapa en la que se desempeñaba en el gobierno liderado por Gordon Brown (2007-2010).

Según detalló la prensa británica, la renuncia de McSweeney no solo responde al vínculo entre Mandelson y los documentos de Epstein. En su carta, el exjefe de Gabinete instó a la opinión pública a poner la atención sobre las víctimas del delito sexual perpetrado por Epstein, señalando que «las voces de las mujeres y las niñas arruinadas por Jeffrey Epstein han permanecido desatendidas desde hace demasiado tiempo».

La reacción oficial del primer ministro Keir Starmer, reportó la prensa del Reino Unido, se orientó a destacar la labor de McSweeney en el partido laborista y su papel en la última victoria electoral, que brindó al laborismo una amplia mayoría parlamentaria. Starmer concluyó agradeciendo a McSweeney su dedicación y liderazgo en momentos decisivos para el partido y el país.

En el plano político, surgieron demandas de mayores responsabilidades desde la oposición. La líder conservadora, Kimi Badenoch, expresó mediante sus redes sociales que la dimisión de McSweeney es insuficiente y consideró imprescindible que Starmer asuma personalmente la responsabilidad por las decisiones adoptadas en el caso Mandelson. “Keir Starmer tiene que asumir la responsabilidad de sus propias y terribles decisiones. Pero nunca lo hace. Pero una vez más, con este primer ministro, la culpa es de otro”, afirmó Badenoch, según consta en declaraciones recogidas por los medios británicos.

Tal como informaron diversas fuentes, la participación de Mandelson en situaciones de riesgo potencial de conflicto de intereses durante su paso por varias instituciones de alto nivel, sumada a su aparición en las investigaciones en torno al caso Epstein, ha generado un debate en torno a la gestión de los nombramientos y la transparencia en la política británica. El malestar no solo afecta al Gobierno actual sino que remueve antiguos episodios vinculados a Mandelson durante diferentes administraciones laboristas previas, subrayando la persistencia de interrogantes en torno a la relación entre dinero, poder y responsabilidad en las altas esferas del Estado.

La tensión política desatada tras la renuncia de McSweeney marca además un giro en la forma en que el caso Epstein repercute fuera de Estados Unidos, con la atención mediática centrada tanto en el futuro inmediato del gobierno británico como en la rendición de cuentas frente a la sociedad y a las víctimas del extinto multimillonario estadounidense, cuyas acciones han desencadenado consecuencias en varios países y continúan extendiéndose en el tiempo, tal como señalaron los medios del Reino Unido.

Facebook Comments Box

Deja un comentario

Next Post

Orbán denuncia que Ucrania se está convirtiendo en un "enemigo" de Hungría

Viktor Orbán, el jefe de gobierno húngaro, enfrenta niveles de popularidad inéditos entre sus opositores y un entorno electoral marcado por la tensión en torno a la política energética y las relaciones con Ucrania. Según informó Europa Press, Orbán ha señalado públicamente que las autoridades ucranianas actúan ya como «enemigas» […]
Orbán denuncia que Ucrania se está convirtiendo en un «enemigo» de Hungría
error: Content is protected !!