
La determinación sobre cómo manejar los boletos ya adquiridos para los meses de junio y julio aún está en discusión, según declaraciones de la ministra de Comercio Exterior y Turismo, Teresa Mera Gómez. Esta situación afecta a turistas que planificaron sus visitas a Machu Picchu durante la temporada alta y ya compraron sus entradas, pues el Ejecutivo de Perú anunció un aumento de tarifas de acceso a la ciudadela inca a partir del 1 de mayo, según reportó la agencia Andina.
De acuerdo con lo informado por la agencia Andina y reproducido por diversos medios, a partir de esa fecha, el costo de la entrada para viajeros internacionales subirá a 163 soles peruanos, equivalente a 40 euros, mientras que para visitantes nacionales el boleto costará 69 soles, es decir, 17 euros. El ajuste representa un incremento de once soles para los turistas extranjeros y de cinco soles para los ciudadanos peruanos en comparación con los precios vigentes hasta ese momento.
La ministra Teresa Mera Gómez explicó, ante los asistentes al acto de entrega de una distinción al parque arqueológico de Sacsayhuamán, que la medida responde a la «necesidad de contar con recursos para el mantenimiento del parque». Según consignó la agencia Andina, Mera Gómez detalló que la decisión de elevar el costo de acceso provino de una evaluación técnica desarrollada por diversos ministerios y organismos competentes, concluyendo que el aumento permitiría fortalecer los trabajos de conservación en Machu Picchu.
El medio Andina precisó que la decisión había sido validada previamente por la Unidad de Gestión de Machu Picchu durante 2022, aunque su aplicación se postergó por motivos administrativos y logísticos no especificados durante el evento. Este retraso en la implementación permitió que los precios se mantuvieran estables hasta la fecha actual.
En cuanto al impacto que tendrá el ajuste sobre otras atracciones turísticas del país, la ministra señaló que cada caso se revisa individualmente, atendiendo a las necesidades específicas de conservación y al flujo de turistas de cada destino. Según publicó Andina, el Gobierno no ha definido aún si otros puntos turísticos nacionales experimentarán modificaciones tarifarias similares a las introducidas en Machu Picchu.
Durante sus declaraciones, Mera Gómez subrayó que la recaudación adicional generada mediante el alza en las tarifas de acceso se destinará especialmente a labores de protección de la naturaleza que circunda a Machu Picchu, así como a la preservación del patrimonio arqueológico. Según la funcionaria, estas acciones son necesarias para mitigar los efectos negativos producidos por el elevado volumen de visitantes y asegurar la sustentabilidad del sitio a largo plazo.
El incremento tarifario también generó interrogantes en relación a la política de venta anticipada de entradas, habitualmente utilizada por turistas que planean con meses de antelación su visita a Machu Picchu. Según la ministra, las autoridades gubernamentales todavía deben definir si los cambios de tarifas se aplicarán retroactivamente a quienes ya adquirieron boletos para los meses de temporada alta, destacando que observarán el desarrollo de la situación antes de adoptar una resolución definitiva.
El parque arqueológico de Machu Picchu recibe cada año a cientos de miles de turistas, lo que exige estrategias constantes de conservación y control de accesos. Según la información difundida por Andina, parte de los fondos recaudados a partir del nuevo esquema tarifario se utilizarán para financiar esos esfuerzos, que buscan equilibrar el flujo turístico con la necesidad de preservar el entorno natural y el legado histórico de la zona.
La medida anunciada por el Gobierno peruano plantea un escenario de análisis para otros destinos turísticos del país. Según comentó la ministra al medio Andina, se encuentra en evaluación la posible actualización de tarifas en sitios patrimoniales y naturales distintos a Machu Picchu, bajo criterios técnicos y con el objetivo de mantener la integridad de los recursos culturales y ambientales.
El ajuste en el precio de las entradas se suma a un contexto en el que la administración central busca optimizar los recursos destinados al cuidado de sitios emblemáticos. El parque de Sacsayhuamán, donde se realizaron las declaraciones oficiales, es uno de los ejemplos de destinos que también requieren inversiones constantes en labores de preservación, según citó Andina durante el evento.
Según especialistas, la gestión de fondos para el mantenimiento de Machu Picchu y otros centros arqueológicos resulta un desafío constante debido a la magnitud de visitantes y a las complejas condiciones ambientales en las que se encuentran las estructuras históricas. El incremento en el costo para los visitantes internacionales y locales se encuadra en este esfuerzo sistemático de sostenibilidad y cuidado del patrimonio.
Las autoridades peruanas continúan evaluando la eficacia de las políticas implementadas en destinos turísticos y arqueológicos. Según destacó la ministra Mera Gómez en declaraciones recogidas por Andina, cada nueva medida se somete a una revisión minuciosa en función del impacto esperado sobre la preservación del sitio y la experiencia de los visitantes.