
La familia de Luciana Fuster atraviesa un momento de profunda exposición emocional luego de que Fernanda Fuster, hermana mayor de la modelo, hiciera pública la enfermedad que enfrenta desde hace varios años.
La revelación, difundida a través de redes sociales, generó una inmediata respuesta de apoyo por parte de la exreina de belleza, quien decidió pronunciarse con palabras directas y cargadas de reconocimiento.
El mensaje no solo visibilizó la dimensión íntima del vínculo entre ambas, sino que también puso en primer plano una historia de lucha silenciosa, tratamientos complejos y resiliencia cotidiana.
La confesión que expuso una lucha silenciosa

La revelación de Fernanda Fuster sorprendió a sus seguidores por la honestidad con la que describió un proceso que había mantenido en reserva. A través de un video difundido en sus plataformas digitales, la joven explicó que desde hace seis años convive con esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmunitaria que afecta el sistema nervioso central y que transformó por completo su rutina diaria.
En su testimonio, Fernanda relató que el diagnóstico marcó un quiebre definitivo en su vida personal. La enfermedad alteró su manera de moverse, de proyectarse y de entender la normalidad. Lejos de un relato superficial, decidió mostrar fragmentos de su día a día y describir los efectos físicos y emocionales que la han acompañado durante este tiempo.
Uno de los pasajes más comentados de su mensaje estuvo vinculado al cambio reciente de tratamiento médico. Fernanda explicó que, tras años de convivir con medicamentos que no lograban aliviar los síntomas más severos, finalmente accedió a una nueva alternativa que le permitió recuperar algo esencial: calidad de vida. “Estos últimos días han sido los más emocionantes que he tenido en años”, expresó, al explicar que por primera vez despertaba sin dolor constante ni agotamiento extremo.
El mensaje de Luciana Fuster y el respaldo familiar

Tras la publicación de su hermana, Luciana Fuster no tardó en pronunciarse. Desde su cuenta personal, dejó un mensaje extenso que fue leído como una declaración de admiración y compromiso absoluto. Sus palabras no se limitaron a un gesto de apoyo simbólico, sino que construyeron un retrato íntimo del carácter de Fernanda frente a la adversidad.
“Eres la persona más fuerte que existe”, escribió Luciana al inicio de su mensaje, destacando la capacidad de su hermana para enfrentar la enfermedad sin perder la esencia. En su reflexión, señaló que Fernanda le enseñó a no rendirse, a no quejarse por situaciones menores y a sostener el esfuerzo incluso en los momentos más complejos.
La modelo también puso énfasis en los valores personales de su hermana mayor. Resaltó su bondad, nobleza y la fortaleza emocional con la que atraviesa cada día, pese a convivir con una condición médica exigente. “Es increíble como a pesar de luchar todos los días contra esa enfermedad tan difícil, nunca has dejado de ser tan buena”, expresó en uno de los fragmentos más compartidos.
El cierre del mensaje fue contundente y marcó el tono de la reacción pública. Luciana aseguró que Fernanda nunca estará sola y que contará siempre con el respaldo de su entorno más cercano. “Jamás vas a estar sola ni te va a faltar nada”, escribió, dejando en claro que el acompañamiento familiar es un pilar constante en este proceso.
La esclerosis múltiple y el impacto en la vida cotidiana

La enfermedad que enfrenta Fernanda Fuster es una condición autoinmunitaria que compromete el sistema nervioso central y suele diagnosticarse en adultos jóvenes. Su evolución es variable y se manifiesta de manera distinta en cada paciente, con síntomas que pueden ir desde fatiga crónica y dolores persistentes hasta dificultades motoras y sensoriales.
En su relato, Fernanda explicó que durante años convivió con episodios de dolor intenso, fiebre y un agotamiento físico que le impedía llevar una vida regular. Estos síntomas no solo afectaron su cuerpo, sino también su estado emocional, obligándola a replantear expectativas, proyectos personales y la manera de relacionarse con su entorno.
El reciente cambio de medicación representó un punto de inflexión. Según contó, el nuevo tratamiento le permitió despertar sin la sensación de haber pasado por un desgaste extremo durante la noche. Esa mejora, aunque no elimina la enfermedad, le devolvió la posibilidad de enfrentar el día con mayor energía y optimismo.
