El nuevo método de secado al vacío para snacks saludables promete más sabor y menos culpa

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Una nueva generación de chips vegetales desafía los estándares del sector, fusionando innovación y salud en cada bocado (Cornell University)

Chips saludables elaborados a partir de remolacha mediante una innovadora técnica de secado al vacío por microondas se posicionan como una alternativa prometedora frente a los tradicionales snacks fritos.

Esta propuesta surge de una investigación desarrollada en la Universidad de Cornell, institución donde un equipo científico logró transformar el modo en que se producen botanas vegetales.

Según Popular Science, este avance permite obtener un producto final sin aceite, con alto contenido de fibra y capaz de conservar tanto la textura crujiente como el sabor preferidos por quienes consumen este tipo de alimentos. Gracias a la aplicación de tecnología, la remolacha adquiere un nuevo protagonismo en el sector alimenticio.

Los productos fritos y ultraprocesados dominan el mercado, a pesar de las advertencias sobre sus efectos en el bienestar general (Freepik)

Ventajas nutricionales y tecnológicas

Los chips de papa convencionales fueron objeto de cuestionamientos entre especialistas en nutrición debido a su elevado contenido graso, la presencia de aceites y una variedad de aditivos añadidos durante su procesamiento industrial.

Popular Science señala que distintas investigaciones vincularon el consumo habitual de estos snacks con problemas de salud. Además, los intentos anteriores de la industria alimentaria por desarrollar versiones saludables rara vez lograron reproducir fielmente el sabor y el crocante que los consumidores valoran en los chips tradicionales.

Frente a este desafío, el equipo encabezado por el científico de alimentos Chang Chen optó por aplicar el secado al vacío para producir un snack saludable a partir de la remolacha. Esta técnica, diferente al horneado y la fritura, retira la humedad del vegetal de forma más rápida y a menor temperatura, explicó a Popular Science.

La reducción térmica favorece la conservación de una mayor cantidad de nutrientes presentes en el alimento y ayuda a preservar la estructura interna del almidón, aspecto fundamental para lograr una textura crujiente, considerada uno de los principales atributos en este tipo de productos.

El avance científico permite conservar más nutrientes y reducir grasas, marcando una diferencia significativa con los métodos convencionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

La remolacha destaca como materia prima gracias a un perfil nutricional superior en comparación con la papa. Datos recopilados por Popular Science muestran incluso que este vegetal aporta abundante fibra, vitamina C, manganeso, potasio e hierro.

Esta composición permite reemplazar ingredientes empleados en la elaboración de chips convencionales y, además, mejorar el valor nutricional del producto final en relación con las opciones tradicionales. El resultado es un snack que combina beneficios para la salud con una experiencia sensorial satisfactoria.

Este vegetal, conocido por su color intenso y sabor terroso, se convierte en la base de alternativas más saludables para el consumo diario (Freepik)

Resultados, proyecciones y nuevos desarrollos

La textura y la experiencia sensorial alcanzadas en el proceso superan las expectativas iniciales del proyecto. “Hemos conseguido un nivel de crujiente que normalmente solo se observa en la fritura profunda, y estas botanas resultan incluso más crujientes que los chips fritos”, afirmó Chen.

La colaboradora científica Diane Makovic precisó que este resultado se debe al tratamiento específico durante la elaboración: “Se necesita una capa delgada de almidón gelatinizado”.

En tanto, Makovic destacó que la clave reside en el calor intenso, que evapora el agua contenida en el interior de cada lámina de remolacha, permitiendo obtener una textura aireada sin añadir aceite.

La manipulación precisa de la estructura del almidón define la textura final, aportando ligereza y crocante sin necesidad de añadir aceites (Imagen Ilustrativa Infobae)

El procedimiento de secado al vacío no se limita al uso de remolacha. El equipo de investigación identificó potencial en otros alimentos, como la calabaza y la papa tradicional, e incluso inició pruebas preliminares con manzana para ampliar la variedad de snacks saludables, según información de Popular Science. Esta diversificación podría permitir el desarrollo de nuevas líneas de productos adaptadas a distintos gustos y necesidades nutricionales.

Para el grupo de investigación, el equilibrio de las propiedades de cada alimento será determinante para extender el alcance de esta tecnología.

La innovación presentada podría impulsar cambios importantes en el mercado de snacks saludables y abrir nuevas posibilidades para el desarrollo de productos que respondan tanto a criterios de salud como a las preferencias sensoriales de los consumidores.

Así, la remolacha y otros vegetales podrían consolidarse como protagonistas en la evolución de la industria alimentaria, gracias a avances que priorizan la calidad nutricional y la satisfacción del consumidor.

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