
El análisis detallado de la misión de Policía Aérea del Báltico, así como la evaluación de capacidades de defensa antiaérea, han sido aspectos centrales en los ejercicios conjuntos realizados por fuerzas militares de España, Estados Unidos, Canadá, Italia, Reino Unido, Bélgica, Alemania y Países Bajos en Letonia y Lituania. Según informó el Estado Mayor de la Defensa (EMAD), estas maniobras se desarrollaron en la Base Aérea de Siauliai, en Lituania, y en el campo de maniobras de Adazi, en Letonia, con el objetivo de perfeccionar la integración de fuegos aéreos y artillería y de fortalecer la interoperabilidad en el flanco este de la OTAN.
Durante estas jornadas militares, los equipos JTAC (Joint Terminal Attack Controller), especialistas responsables de coordinar y dirigir las operaciones de aeronaves de combate en misiones de apoyo aéreo cercano y ofensivas desde posiciones avanzadas, colaboraron con el TACP (Tactical Terminal Attack Controller) del Destacamento Aéreo Táctico Vilkas, desplegado en Lituania, y participaron aeronaves EF-18. El EMAD, citado en el comunicado divulgado este martes, señaló que la cooperación conjunta se centró en el análisis de capacidades, cometidos y misiones, además del planeamiento en acciones de Supresión de Defensas Aéreas Enemigas (SEAD), con la participación directa de medios de varios países aliados.
De acuerdo con la información proporcionada por el EMAD, estos ejercicios internacionales forman parte del despliegue militar fortalecido de la Alianza Atlántica en Europa del Este, que busca responder a la cambiante situación de seguridad en la región euroatlántica. En los últimos años, la OTAN expandió su presencia mediante un esquema de ocho grupos de combate multinacionales, integrados por países que fungen como marco, con el apoyo de otros aliados voluntarios. España, en este contexto, mantiene una presencia relevante en Eslovaquia y en los despliegues en Letonia y Lituania.
El despliegue específico de España en Letonia incluye un subgrupo táctico dentro de la Brigada Multinacional de la OTAN, encabezada por Canadá. Entre el material desplegado por las fuerzas españolas figuran carros de combate ‘Leopardo 2E’, vehículos de combate de infantería ‘Pizarro’, una unidad de Artillería de Campaña, una unidad de Ingenieros y otros elementos destinados al apoyo logístico. La contribución de España a la protección aérea se consuma mediante una Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) NASAMS, ubicada en la base de Lielvarde, cuya función principal es reforzar la protección del espacio aéreo letón y del flanco oriental.
En el caso de Lituania, el despliegue del Destacamento Aéreo Táctico Vilkas, detallado por el EMAD, se compone de 200 militares españoles, que cubren áreas de operaciones aéreas, logística, seguridad y otras especialidades. Este contingente cuenta con once cazas EF-18M Hornet del Ala 15, estacionados en Zaragoza, y un avión de transporte TK23 A400M del Ala 31, también procedente de Zaragoza. Su misión principal es contribuir a la vigilancia y defensa del espacio aéreo en el flanco este de la Alianza.
El proceso de integración y colaboración entre equipos de distintos países permite a los militares participantes afrontar de manera coordinada las amenazas aéreas y garantizar la disuasión frente a posibles adversarios. Según publicó el EMAD, la presencia y las maniobras reforzadas de la OTAN en esta zona buscan adaptar la estrategia de defensa colectiva ante la evolución del entorno de seguridad.
Además de los ejercicios de integración de fuegos aéreos y terrestres, así como de la coordinación en la supresión de sistemas de defensa antiaérea enemigos, se evaluaron procedimientos para optimizar las operaciones conjuntas y la eficiencia en la protección de los países bálticos. La colaboración de los equipos JTAC resultó clave para sincronizar el apoyo aéreo cercano y asegurar que las aeronaves militares puedan efectuar misiones ofensivas y defensivas en escenarios de alta complejidad táctica, reportó el EMAD.
La Alianza Atlántica ha insistido en que el despliegue en el flanco este responde a una política de disuasión y defensa reforzadas, concebida para demostrar el compromiso colectivo de los aliados con la seguridad euroatlántica. El medio estatal resaltó que el trabajo conjunto y el intercambio de experiencias durante estos ejercicios permiten aumentar la capacidad de reacción de las fuerzas aliadas, así como su interoperabilidad en escenarios multinacionales complejos.
Los grupos multinacionales de la OTAN, en los que España participa no solo en Letonia sino también en Eslovaquia, se componen de efectivos y medios procedentes de diferentes países, volcados en asegurar la preparación y la capacidad de respuesta rápida ante cualquier contingencia que afecte al espacio euroatlántico. El EMAD identificó la actualización constante de tácticas y capacidades tecnológicas como una de las herramientas fundamentales para preservar la disuasión militar en la región.
Las maniobras en Letonia y Lituania, centradas en la integración entre unidades aéreas y terrestres, han involucrado además evaluaciones de soportes logísticos, procedimientos de despliegue rápido y coordinación en operaciones conjuntas. Según reportó el EMAD, actividades como estas permiten a los aliados adquirir experiencia en condiciones reales y ajustar sus protocolos a las exigencias actuales del entorno operativo, fomentando la cohesión y capacidad de respuesta integrada en los países fronterizos del este europeo.
