
La previsión de una nueva ronda de elecciones en 2026, marcada por tendencias desfavorables para el Partido Socialista incluso en regiones tradicionalmente apoyadas por esta formación, lleva a la fundación FAES a advertir sobre posibles escenarios inéditos dentro de la política española. Según publicó el medio, la organización dirigida por el expresidente José María Aznar considera que Pedro Sánchez, jefe del Ejecutivo, estaría valorando una medida que, a juicio de FAES, podría alterar el equilibrio constitucional como parte de su estrategia electoral frente a la perspectiva de un derrumbe socialista.
FAES, de acuerdo con lo consignado en una nota editorial en el nuevo número de la revista ‘Cuadernos FAES de Pensamiento Político’, expuso que Sánchez buscaría emplear lo que califica como “una última carta” y que esta no correspondería a las tácticas habituales en la política española. El medio detalló que, según la fundación, se trataría de una acción que exacerbaría la confrontación política hasta llevarla a un punto de ruptura, lo que FAES interpreta como una maniobra de supervivencia política. Según el editorial, “la fase terminal del sanchismo será la más peligrosa”, y advierten de que la decisión de Sánchez no corresponde a un simple recurso táctico, sino a “algo distinto, más corrosivo».
Tal como detalló el medio, FAES sostiene que la estrategia del presidente del Gobierno estaría orientada a provocar una grave crisis constitucional con miras a emplearla como herramienta dentro del marco electoral. La fundación subraya en sus declaraciones que la finalidad sería suscitar una confrontación lo suficientemente significativa que permita neutralizar el descontento social tras una serie de episodios que consideran desfavorables para el Gobierno. Según publicó FAES, “necesita el combustible más inflamable, busca la confrontación más decisiva para que un electorado renuente olvide episodios penosos”, añadiendo que la apuesta se traduce en “generar una crisis constitucional de calado como baza electoral».
El medio recogió además que FAES considera que esta postura no pasa desapercibida para las fuerzas independentistas, quienes tampoco dejarían pasar la ocasión para buscar avances de gran calado. A su juicio, advierten que los partidos separatistas ya no se conforman con promesas o acuerdos menores, sino que exigirían cambios vinculados directamente a asuntos constitucionales y fundamentales para el Estado español. FAES señala que cualquier concesión a estas fuerzas implicaría abordar temas de “rango constitucional y existencial para la nación española”.
Sobre la formación Vox, FAES afirma que el partido liderado por Santiago Abascal, lejos de perjudicar realmente a Sánchez, habría contribuido a mantener el clima de temor a la “ultraderecha”, lo que, según su análisis, termina por beneficiar la estrategia del actual mandatario. “Presume de ser su enterrador y, de hecho, opera como su salvavidas», apunta FAES en su escrito editorial, aunque al mismo tiempo considera que la utilidad de este miedo se encontraría limitada en el actual clima político.
En cuanto a las posibles vías para realizar este “desastre histórico”, FAES indica que existen múltiples mecanismos, desde la fragmentación de la soberanía mediante reconocimientos de carácter nacional hasta cambios en el modelo fiscal o transformaciones del modelo territorial que encaminen a unos comicios generales en los que el país se juegue aspectos constituyentes. El editorial, citado por el medio, menciona expresamente la posibilidad de reformas estatutarias profundas o declaraciones unilaterales de ciertos bloques en el Congreso, situando estos hechos dentro de un contexto de alto impacto institucional y político.
El medio indicó que la fundación prevé, además, que el discurso público oficial del Gobierno se nutrirá de datos económicos positivos y valoraciones optimistas sobre la situación en Cataluña. FAES interpreta que esta estrategia comunicativa intentará contrarrestar el aumento de movimientos secesionistas tanto de la ultraizquierda como de la ultraderecha en Cataluña, y señala que en ese territorio el PSC estaría esforzándose por distanciarse del PSOE. Del mismo modo, la fundación pronostica el empleo de mensajes contrarios al expresidente estadounidense Donald Trump y menciona como incoherencia que quienes niegan irregularidades en Venezuela terminaron propiciando la salida forzada de Edmundo González, electo recientemente en ese país.
Según reportó el medio, FAES entiende que la dinámica política podría verse orientada hacia la realización de elecciones generales que, como reitera el editorial, tendrían carácter materialmente constituyente. El ciclo abierto en España desde 1978, consideran, podría cerrarse de este modo, dando paso a una etapa de incertidumbre y redefinición del modelo institucional. La fundación subraya que nunca se debería recurrir a este tipo de “carta” en el marco democrático, pues, a su juicio, el desenlace rompe las reglas del juego antes que renovarlas.
A lo largo del análisis, FAES vincula las perspectivas de la coyuntura nacional, la actitud de los actores independentistas y la utilidad política de la polarización representada por Vox en el contexto de la supervivencia electoral del actual presidente del Gobierno. Según la fundación, el bloque de ruptura parlamentaria y posibles reformas decisivas se integrarían en este escenario, mientras que la comunicación institucional trataría de neutralizar los efectos de una crisis política estructural mediante relatos sobre avance económico y reconciliación territorial.
El texto de FAES, recogido por el medio, pone el énfasis sobre el carácter excepcional del contexto político de cara a la cita electoral de 2026, alertando sobre las consecuencias de lo que define como una maniobra nunca antes aplicada en la democracia española contemporánea.
