
Los ojos del tenis peruano están puestos, con justicia, sobre Ignacio Buse en Río de Janeiro. Pero en Buenos Aires, el segundo máximo representante del tenis nacional viene rindiendo de gran forma. Gonzalo Bueno (#218) se impuso ante el argentino Andrea Collarini en sets corridos y se instaló en las semifinales del Challenger 50 de Tigre.
El duelo, disputado en la cancha principal del Club Náutico Hacoaj, fue una verdadera batalla de 1 hora y 53 minutos. La clave del encuentro estuvo en el primer parcial, donde el peruano mostró una fortaleza mental admirable al salvar siete puntos de set en contra. Tras imponerse en un agónico ‘tie-break’ por 13-11, Bueno dominó la segunda manga con mayor soltura para cerrar el marcador final por 7-6(11) y 6-2.
Con esta victoria, el trujillano no solo desempató el historial personal ante Collarini —que ahora le favorece por 3-2—, sino que alcanzó las undécimas semifinales de nivel Challenger en su carrera y las primeras en lo que va del 2026. Al finalizar el encuentro, el nacional analizó su desempeño: “El partido de hoy fue durísimo. Fue muy luchado. Ambos tuvimos chances. Al final fueron mínimos detalles en los que marqué la diferencia. En el segundo set pude estar bien física y mentalmente, sobre todo. Traté de mantenerme firme».
Este resultado tiene un valor estratégico para el calendario del peruano. Gracias a los puntos obtenidos, Bueno escaló virtualmente hasta el puesto 214° del ranking ATP, lo que asegura de forma anticipada su presencia en la ‘qualy’ de Roland Garros 2026, cuyo corte oficial está programado para el próximo 27 de abril.
En la búsqueda del boleto a la gran final, Gonzalo Bueno se medirá ante el local Guido Justo (Nº347). El historial entre ambos es ampliamente favorable para el jugador nacional con tres victorias y ninguna derrota. El antecedente más reciente se dio en el Challenger de Itajaí, donde el de Trujillo superó al argentino en la instancia de octavos de final.
El momento de Buse como motivación y el elogio a Varillas
Gonzalo Bueno analiza el presente del tenis nacional con optimismo y madurez. El trujillano destaca que la disciplina gana visibilidad en el país gracias a sus actuaciones y a las de su compañero de generación. “Perú está creciendo conmigo y con ‘Nacho‘. El tenis en Perú está siendo un poco más vistoso. A mí me gustaría que en un futuro, los jóvenes puedan entrenar en casa», señaló el raqueta número dos del país.
En este proceso, la figura de Juan Pablo Varillas resulta fundamental. Para Bueno, ‘Juampi’ es el guía principal y una fuente de inspiración constante. “‘Nacho’ y yo lo tomamos como un referente. Nosotros teníamos 18 años cuando vimos a ‘Juampi‘ hacer 4ta ronda de Roland Garros. Para nosotros ver eso en una persona que tenemos tan cercana», explicó sobre el impacto de aquel hito. Además, reveló la estrecha comunicación que mantienen: “Yo tengo muy buena relación con él. De hecho, fue con él, el primero que consulté al venir acá (Argentina, donde vive y entrena)”.
Respecto al nivel de Ignacio Buse en el Río Open, Bueno siente una alegría profunda por su amigo de la infancia. “Nos conocemos desde los 6, 7 años. Yo al principio estuve mejor en ATP. Yo creo que él ha dado un salto muy grande metiéndose al Top 100 y ganándole a Fonseca. ‘Nachito‘ maduró mucho», reconoció con sinceridad.
Lejos de cualquier rivalidad negativa, el éxito de Buse actúa como un motor personal. “Es una motivación, obviamente. Sé que se puede, un poco el camino es por ahí. Hay que ser competitivos, en algún momento se va a dar. Por ahí él maduró tenísticamente un poco más rápido. Espero que pronto podamos compartir circuito“, concluyó el trujillano, quien confía en que su propio ascenso llegará pronto.
