
La reciente divulgación de archivos judiciales del caso Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos incluyó detalles que involucran a la exsocialité británica Ghislaine Maxwell y al expresidente colombiano Andrés Pastrana Arango.
Los documentos describieron una visita de Maxwell a Colombia supuestamente organizada por el entonces mandatario.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Según la información oficial, el material judicial expone un correo electrónico atribuido a Maxwell en el que asegura haber sido invitada por Pastrana.
En ese mensaje, la mujer, quien actualmente cumple una condena de 20 años por delitos sexuales, afirma: “Tengo una fotografía con el presidente de Colombia, quien organizó toda la fiesta”.

La referencia apunta a una actividad en la que la británica habría participado en un vuelo en helicóptero, durante su estadía en territorio colombiano.
El correo, incluido en los archivos publicados por el Departamento de Justicia, contiene descripciones sobre un recorrido aéreo.
Maxwell relata que “me permitieron apuntar a terroristas corriendo”, y añade que presenció maniobras arriesgadas en el helicóptero sobre la selva amazónica. También menciona haber recibido un casco personalizado y dos balas como obsequio.
La presunta relación entre Pastrana y Maxwell se ve reforzada por la publicación de una fotografía en la que ambos aparecen con uniformes de vuelo de la Fuerza Aérea Colombiana.
La imagen fue incluida en los expedientes, y su difusión ha generado interrogantes en círculos políticos y sociales del país.
Gustavo Bolívar sobre presunta amistad entre Pastrana y Epstein: “Viajaba en el avión privado del pedófilo”
Las reacciones en la escena política colombiana fueron inmediatas. El exsenador y exdirector del Departamento de Prosperidad Social (DPS) Gustavo Bolívar comentó en un video publicado en la red social X: “Los archivos de Epstein prueban que algunos usan el poder para cometer delitos sin ser tocados por la justicia. Impunidad pura”.
Gustavo Bolívar también señaló: “Cometieron pedofilia, violaciones, torturas, asesinatos, secuestros, canibalismo y esclavitud sexual, según esos archivos”.

Bolívar insistió en que, más allá de la existencia de pruebas directas sobre la participación de Pastrana en delitos, la amistad entre el expresidente y Epstein está “probada y comprobada”.
En el mensaje, el exsenador sostuvo: “A lo que no le tenemos que poner ya el ‘presunto’ es a la amistad probada y comprobada de Andrés Pastrana con el pedófilo y depredador sexual y criminal que orquestó esta monstruosidad, Jeffrey Epstein, y su novia y cómplice Ghislaine Maxwell, a quien Pastrana trajo a Colombia y puso hasta helicópteros del Estado a su servicio”.
El exsenador también mencionó la existencia de testimonios de víctimas que habrían señalado indirectamente a un expresidente colombiano en el entramado de abusos, aunque sin identificarlo con nombre propio.
“Los demás expresidentes debían aclarar que no son ellos”, puntualizó Bolívar.
El exlegislador cuestionó la falta de investigaciones judiciales sobre exmandatarios y criticó la tendencia a rendirles tributos después de su muerte. Añadió: “De lo que no ha escapado Andrés Pastrana es del escarnio público y de lo que jamás se escapará: de la justicia divina”.
En su intervención, Bolívar recordó frases utilizadas por Pastrana durante su presidencia y planteó dudas sobre la versión oficial del suicidio de Epstein: “¿Ustedes creen todavía que Epstein se suicidó en su celda? Veremos”.
También vinculó el periodo presidencial de Pastrana con decisiones críticas, como la entrega de 42.000 kilómetros cuadrados a las Farc, y los viajes realizados a Cuba, junto a Epstein, para reunirse con Fidel Castro.
“Andrés Pastrana visitaba a Fidel Castro con Epstein y viajaba en el avión privado del pedófilo mas cruel de todos los tiempos a Palm Beach”, añadió.
El impacto de estos documentos ha sido objeto de seguimiento por medios internacionales y nacionales, quienes señalan que los nuevos datos reavivan el debate sobre los vínculos de figuras políticas latinoamericanas con redes internacionales de explotación sexual.
El caso continúa en desarrollo, y la publicación de nuevas evidencias podría generar consecuencias políticas y judiciales en Colombia y otros países de la región.
