
La firma de ciberseguridad Hackmanac difundió a través de la red social X que un grupo identificado como “HaciendaSec” estaría ofreciendo a la venta una base de datos que contendría información de 47,3 millones de ciudadanos relacionada con sus números de DNI o NIF, nombres completos, domicilios, contactos telefónicos, direcciones de correo electrónico, datos bancarios e información fiscal. La Oficina de Seguridad del Ministerio de Hacienda ha tomado conocimiento de esta amenaza e inició una investigación para confirmar su veracidad, aunque hasta el momento no existen pruebas concluyentes de que haya ocurrido un acceso no autorizado a sus sistemas.
Según consignó Europa Press tras consultar fuentes del Ministerio dirigido por María Jesús Montero, la cartera se encuentra analizando la situación y ha incrementado las medidas de control para determinar si realmente se ha visto comprometida la integridad de sus bases de datos. Las autoridades insisten en que no existen indicios claros de que el hackeo haya sucedido, pero mantienen las indagaciones con el objetivo de descartar cualquier vulneración.
De acuerdo con la información publicada por Hackmanac, la supuesta filtración afectaría a casi toda la población española, alcanzando un volumen sin precedentes tanto por la magnitud como por la sensibilidad del material: además de los datos de identidad y contactos, se incluiría información bancaria y fiscal recopilada por el propio Ministerio de Hacienda. El colectivo conocido como “HaciendaSec” sostiene haber atacado los sistemas del organismo hacendario y ha comenzado a ofrecer estos datos para su compra, lo que generó preocupaciones en el ámbito de la ciberseguridad.
Europa Press detalló que la alerta se originó cuando desde la cuenta oficial de Hackmanac en X se difundió una advertencia dirigida tanto a los medios como a la ciudadanía, señalando la posibilidad de que los datos expuestos estuvieran disponibles en la red a través de foros y canales de compraventa ilegales. El anuncio generó repercusiones inmediatas debido a la naturaleza potencialmente masiva de la filtración.
El Ministerio de Hacienda ha reiterado que, pese a la alarma desatada por la divulgación de la supuesta amenaza, no existen pruebas que confirmen la materialización del ataque informático o la extracción real de los datos. Fuentes del Departamento, citadas por Europa Press, recalcaron que los equipos técnicos especializados en seguridad digital permanecen atentos y realizan verificaciones adicionales en los sistemas bajo su control.
El incidente se produjo en un contexto de creciente preocupación por la protección de la información personal en diferentes administraciones y entidades públicas españolas. La posibilidad de que datos fiscales y bancarios se encuentren en riesgo ha motivado que tanto el propio Ministerio como organismos externos refuercen la vigilancia y evalúen posibles vulnerabilidades.
Según el reporte de Europa Press, el episodio ha encendido el debate acerca de la robustez de las infraestructuras informáticas estatales, así como sobre las capacidades de reacción ante amenazas que emplean métodos de ingeniería social y ciberataques cada vez más sofisticados. A raíz de la alerta, responsables de seguridad y expertos consultados recalcan la importancia de actualizar permanentemente los mecanismos de defensa y respuesta ante posibles intrusiones en servicios críticos.
Finalmente, tanto la investigación en curso como el monitoreo de publicaciones en la red y foros clandestinos se mantienen activos. La situación permanece bajo observación mientras el Ministerio de Hacienda trabaja para clarificar la credibilidad de la supuesta vulneración y determinar si efectivamente se ha producido el acceso ilícito a la información de millones de ciudadanos, según ha publicado Europa Press.
