
El presidente de la Generalitat resaltó que el modelo de financiación autonómica presentado implica un aumento de 4.700 millones de euros anuales para Cataluña, una cifra que, según el Govern, supone un cambio sustancial frente al sistema actual. Salvador Illa remarcó en una declaración institucional realizada en el Palau de la Generalitat que la propuesta del Gobierno marca un avance tanto en cantidad como en calidad de recursos para la autonomía catalana, y pidió a los grupos parlamentarios que respalden esta iniciativa, describiéndola como “la mejor financiación para Cataluña”.
Según publicó el medio, Illa enfatizó que la aprobación del nuevo modelo depende ahora del consenso y la responsabilidad de todas las fuerzas políticas implicadas, de modo que la medida pueda superar los trámites legales que corresponden. De acuerdo con el medio, el presidente catalán indicó que la propuesta respetaría el principio de ordinalidad, por el cual ninguna comunidad pierde puestos en términos de financiación per cápita al comparar la situación antes y después de la reforma, lo que, en palabras de la Generalitat, responde a una larga reivindicación por parte de Cataluña.
Tal como reportó el medio, durante su intervención, Illa defendió que el modelo negociado introducirá criterios de justicia, transparencia y eficiencia que, según sus palabras, contribuirán a consolidar el autogobierno catalán y responderán mejor a la singularidad política, nacional y cultural de la comunidad. El presidente de la Generalitat sostuvo además que Cataluña, por su compromiso y vínculos con las demás autonomías españolas, mantendría su aportación solidaria en función de su capacidad económica, insistiendo en que participaría en la cohesión territorial de España bajo parámetros definidos en la propuesta.
El medio detalló que el anuncio se realizó tanto en catalán como en castellano, remarcando la intención del Gobierno catalán de situar la negociación en el centro del debate parlamentario y social. Illa instó a los representantes políticos a no desaprovechar la oportunidad de consolidar un marco de financiación que, según la Generalitat, permitiría a Cataluña disponer de más recursos para sus competencias y desarrollar políticas públicas que respondan a las necesidades específicas de su territorio.
El nuevo esquema, de ser aprobado, modificaría el flujo de fondos hacia la comunidad, permitiéndole, según las estimaciones oficiales, obtener anualmente esos 4.700 millones de euros adicionales respecto al modelo precedente. El Govern argumentó que este incremento económico podría aplicarse en áreas prioritarias como sanidad, educación y servicios sociales, reforzando el autogobierno y la capacidad de gestión local.
Según consignó el medio, Illa hizo hincapié en la idea de que la reforma responde tanto a convicciones personales como al mandato democrático recibido, e insistió en la necesidad de alcanzar un acuerdo transversal para garantizar la viabilidad política y técnica del nuevo sistema. Además, el presidente catalán subrayó que los avances logrados en la negociación reflejan una apuesta por el reconocimiento de la singularidad catalana dentro del marco constitucional vigente.
En el texto difundido, Illa concluyó sus declaraciones destacando el papel de la Generalitat como actor abierto al diálogo y comprometido con el desarrollo equilibrado del Estado autonómico, defendiendo el enfoque de equidad territorial que inspiraría la propuesta debatida. El medio adelantó que se prevé una ampliación de la información conforme avance el proceso legislativo y continúe la negociación entre los distintos actores implicados.