
En medio de las repercusiones por los ataques a infraestructuras nucleares en Irán, que causaron gravísimos daños materiales y un millar de víctimas, el ayatolá Alí Jamenei ha responsabilizado directamente a Estados Unidos e Israel por estas acciones y los episodios de violencia que les siguieron. Según la información divulgada por Press TV, Jamenei se refirió especialmente a los bombardeos realizados en el verano anterior, atribuyéndoles la consecuencia de reavivar las tensiones internas y profundizar el malestar entre la población iraní. El líder supremo manifestó que los recientes disturbios en el país se producen en ese contexto de agresión extranjera, afirmando que Estados Unidos busca desestabilizar a Irán por medio del respaldo a estos actos violentos.
El medio IRIB recogió las declaraciones de Jamenei durante la primera aparición pública que realiza ante la población desde el inicio de la última ola de protestas populares, que comenzó el pasado 3 de enero y ha tenido como saldo más de treinta víctimas mortales y más de dos mil personas arrestadas. De acuerdo con las informaciones publicadas, el líder iraní aseguró que el presidente estadounidense, Donald Trump, se encuentra tras la incitación de los disturbios. “Sus manos están manchadas con la sangre de más de mil iraníes”, afirmó Jamenei en este pronunciamiento televisado, donde también profetizó una pronta salida de Trump del gobierno de Estados Unidos.
El discurso, transmitido por radiotelevisión estatal y citado por Press TV, incluyó señalamientos directos a la intromisión foránea en los asuntos internos de Irán. Jamenei acusó a Trump de actuar con arrogancia y de intentar manipular la opinión pública iraní, incentivando a ciertos grupos a actuar conforme a sus intereses. El líder religioso puso en duda la sinceridad de las declaraciones norteamericanas en apoyo al pueblo iraní, tildándolas de intentos de engaño para que “un grupo de descerebrados se lo crea y actúe conforme a sus deseos”.
Las protestas recientes han tenido como escenario varias ciudades, donde se registraron ataques contra edificios públicos que Jamenei calificó como dirigidos por “vándalos” cuyo objetivo principal sería agradar a Trump. El líder iraní subrayó que este tipo de manifestaciones no representan las aspiraciones del pueblo, sino que responden a iniciativas promovidas desde el exterior. Aseguró que la república islámica mantiene su compromiso con los principios fundamentales del régimen y advirtió que no cederá frente a quienes catalogó como saboteadores ni tolerará la injerencia de “mercenarios” al servicio de potencias extranjeras.
Al respecto, Jamenei sostuvo que todo individuo que coopere con intereses ajenos al país pierde el respaldo de la nación, en alusión a aquellos que, según su visión, actúan a favor de gobiernos foráneos. “Una vez que estás al servicio de los extranjeros, la nación te dará la espalda”, afirmó durante el discurso, cuyo contenido fue reproducido tanto por IRIB como por Press TV en la red social X.
Según consignó la televisión estatal, la intervención pública de Jamenei enfatizó la convicción de que aquellos líderes que actúan con prepotencia, como Trump, están destinados a caer “en el apogeo de su orgullo”, poniendo el ejemplo de anteriores potencias que terminaron derrocadas. En este sentido, atribuyó los esfuerzos de Washington a la intención de promover una imagen de apoyo a la ciudadanía iraní, aunque al mismo tiempo, según sus palabras, toma decisiones que afectan la estabilidad y la integridad de Irán.
La declaración del líder iraní se produce tras semanas de enfrentamientos y denuncias internacionales por la respuesta de las autoridades frente a las protestas, así como por la complejidad de la situación derivada de los ataques militares atribuidos a Estados Unidos e Israel. La cifra de detenidos, que según la televisión estatal supera los dos mil, y el saldo de víctimas, han generado un contexto de alarma sobre la magnitud de la tensión política y social en el país.
De acuerdo con la cobertura realizada por Press TV y la cadena IRIB, el enfoque de Jamenei insistió en la defensa cerrada de la estructura de la república islámica y en el rechazo absoluto a cualquier tipo de intervención extranjera. El líder sostuvo que Irán, pese a las presiones exteriores y las dificultades generadas por los recientes ataques, no retrocederá ante quienes buscan debilitar su soberanía y su modelo político.