
Las acusaciones cruzadas entre el Gobierno sirio y las milicias kurdo-árabes sobre el incumplimiento de acuerdos de seguridad han marcado un nuevo episodio de tensión en Alepo, donde continúan los enfrentamientos entre el Ejército nacional y las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS). Según informó el Servicio de Acción Exterior de la Unión Europea, Bruselas ha instado con firmeza a ambas partes a garantizar el respeto al alto el fuego anunciado en la zona, subrayando la urgencia de retomar el diálogo político y la protección de la población civil.
De acuerdo con la información publicada por la UE, se mantiene la preocupación por el efecto de las hostilidades sobre los habitantes de Alepo y sus alrededores. El bloque comunitario hizo un llamado a las partes beligerantes a facilitar el acceso de ayuda humanitaria en todas las zonas afectadas. El comunicado difundido por el Ejecutivo comunitario señala la “importancia de proteger a los civiles en todo momento” y propone que se ponga fin a toda acción militar que incremente el riesgo para los no combatientes.
Tal como publicó el medio, la Unión Europea demanda que el alto el fuego se implemente de inmediato y sin excepciones, calificando esta medida como el primer paso necesario para restaurar la calma en una de las ciudades históricamente más castigadas por el conflicto sirio. Paralelamente, pide reanudar “urgentemente” un proceso negociador que permita la búsqueda de una solución política “que satisfaga las aspiraciones de todos los sirios”, según el comunicado difundido por el Servicio de Acción Exterior.
El Gobierno sirio ha responsabilizado a las Unidades de Protección Popular (YPG), el núcleo de las FDS, de incurrir en repetidas violaciones a los acuerdos de seguridad que se habían establecido previamente. Según detalló el medio, Damasco sostiene que las acciones de la YPG han provocado el progresivo deterioro de las condiciones pactadas, lo que ha dado pie a la actual escalada de violencia en Alepo y sus alrededores.
Por su parte, tanto las FDS como la autoridad política que representa a la región noreste del país aseguran que las autoridades centrales de Damasco no han respondido a las demandas expresadas sobre la creación de una federación autónoma en aquella región. Según recogió la UE en su nota, las milicias kurdo-árabes denuncian la falta de voluntad del Gobierno sirio para escuchar sus reivindicaciones, lo que, afirman, ha contribuido a que se mantenga la inestabilidad en la zona.
El comunicado del bloque europeo también subraya que “alcanzar la estabilidad en todo el país es clave para garantizar una transición sostenible e incluyente”. En esa línea, Bruselas sostiene que el regreso al diálogo y la puesta en marcha de mecanismos efectivos para proteger a los civiles y facilitar la asistencia humanitaria forman parte de las condiciones necesarias para que Siria avance hacia una etapa de transición política que represente a todos los sectores de la sociedad.
El medio detalló que los reiterados enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y las FDS en Alepo se enmarcan en un contexto más amplio de desacuerdos sobre el futuro político y administrativo de Siria. Las discrepancias en torno al control territorial y la distribución de poder regional obstaculizan la posibilidad de alcanzar un acuerdo duradero, situación que, según la Unión Europea, acentúa la urgencia de una intervención diplomática efectiva y el cumplimiento estricto del alto el fuego.
La Unión Europea reiteró en su declaración que el respeto a la tregua y el relanzamiento del proceso político representan la única vía posible para impedir que la situación en Alepo y otros focos de conflicto siga poniendo en peligro la vida de miles de personas y dificultando el acceso de la ayuda humanitaria indispensable para los sectores más vulnerables.
