Nairobi, 13 feb (EFE).- El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Mahmoud Ali Youssouf, pidió al Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y al grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23) que respeten el acuerdo de alto el fuego alcanzado el pasado 2 de febrero bajo la mediación de Catar.
En un comunicado divulgado la pasada noche por la UA, Youssouf «alienta a las partes a implementar plena y fielmente los términos de referencia acordados y a mantener una participación constructiva en los procesos políticos y de seguridad en curso».
Tras celebrar la firma del acuerdo, que afectará a la ciudad de Uvira (este), señaló que se trata de una «medida significativa» para reducir las hostilidades en el este del la RDC, y elogió el «constructivo papel» de Catar y Estados Unidos.
Si bien reconoció el compromiso demostrado por ambas partes, incidió en la necesidad de establecer un «mecanismo claro y mutuamente acordado» de alto el fuego para garantizar su cumplimiento, generar confianza y proteger a la población civil.
Del mismo modo, habló sobre el importante papel que tienen organizaciones regionales como la Conferencia Internacional de los Grandes Lagos (ICGLR, por sus siglas en inglés) a la hora de poner en marcha el Mecanismo Conjunto de Verificación Ampliado Plus (EJVM+), cuyo objetivo es supervisar la aplicación del alto el fuego.
El pasado diciembre, el M23, que cuenta con apoyo de la vecina Ruanda, se retiró de la estratégica ciudad de Uvira (provincia de Kivu del Sur), situada a orillas del lago Tanganica y fronteriza con Burundi, tras tomarla en una rápida ofensiva.
La ofensiva rebelde en esta región rica en minerales ocurrió después de que los presidentes congoleño, Felix Tshisekedi, y ruandés, Paul Kagame, firmaran el pasado 4 de diciembre en Washington un acuerdo de paz en presencia de su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Desde entonces, Kinsasa y Kigali se han acusado mutuamente de violar el acuerdo de paz.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la misión de paz de la ONU. EFE