
Las cifras actuales indican que, para noviembre de 2025, solo dieciséis de los veintisiete estados miembros de la Unión Europea habían implementado las «ventanillas únicas» nacionales, un mecanismo previsto para facilitar los trámites de autorización de proyectos mineros y agilizar la cadena de suministro de materias primas críticas. Esta información, difundida por el Tribunal de Cuentas Europeo en su más reciente informe y recogida por el medio, advierte que el acceso a minerales estratégicos necesarios para la transición energética y la continuidad industrial en la UE sigue en riesgo, en gran medida por una fuerte dependencia externa, escasos avances en diversificación de proveedores, limitaciones en la producción interna y un desarrollo insuficiente en reciclaje y gestión sostenible.
Según reportó el Tribunal de Cuentas Europeo, la Unión Europea enfrenta vulnerabilidad por su dependencia de otras naciones para el abastecimiento de la mayoría de las materias primas fundamentales usadas en baterías, aerogeneradores y paneles solares. Entre estos recursos clave figuran el litio, níquel, cobalto, cobre y las llamadas tierras raras, cuya extracción y procesamiento se concentran actualmente en pocos países, como China, Turquía y Chile. De acuerdo con los auditores del Tribunal, “sin materias primas estratégicas no habrá autonomía estratégica”, agregando que la viabilidad de la transición energética y la competitividad europea queda en entredicho si no se garantiza el acceso a estos insumos.
El análisis señala que las acciones emprendidas por la UE, incluyendo el Reglamento de Materias Primas Fundamentales adoptado en 2024, aún no logran resultados suficientes. Pese a medidas para diversificar importaciones, aumentar la producción dentro del bloque y promover el reciclaje, estos objetivos continúan resultando difíciles de alcanzar. Según consigna el Tribunal, la dependencia de pocos proveedores representa un riesgo sistémico, sobre todo considerando que “alguno de nuestros socios comerciales podría recurrir al uso de esa dependencia como herramienta de presión”.
El informe publicado subraya que, aunque la UE ha incrementado las actividades diplomáticas y comerciales mediante acuerdos de libre comercio y asociaciones estratégicas, el impacto concreto de estas iniciativas en la seguridad de suministro no ha sido cuantificado ni sometido a evaluaciones específicas por la Comisión Europea. Persiste entonces la incertidumbre sobre la efectividad de tales acuerdos para reducir la peligrosa concentración de fuentes externas. El propio Reglamento de Materias Primas Fundamentales fija un objetivo para 2030: que ningún material estratégico dependa en más de un 65 % de un solo proveedor extranjero. Sin embargo, de acuerdo con los auditores europeos, ese umbral ya se supera actualmente en el caso del litio y el magnesio, entre otros minerales.
En lo que respecta a la producción comunitaria, la información presentada por el Tribunal de Cuentas Europeo destaca la existencia de obstáculos de tipo financiero, jurídico y administrativo que dificultan la exploración, la extracción y el procesamiento de materias primas en el ámbito europeo. Aunque desde 2021, la Comisión Europea había expresado su intención de incluir criterios de financiación sostenible en la taxonomía europea para dar soporte a estas actividades, hasta el momento de la publicación del informe, no se había avanzado con una propuesta concreta. Además, el retraso en la tramitación de permisos continúa limitando el desarrollo de nuevos proyectos mineros y explica, según el Tribunal, que solo una parte de los países miembros haya puesto en funcionamiento los canales administrativos previstos para simplificar estos procedimientos.
Sobre el reciclaje y la circularidad, el Tribunal destaca que Europa no está maximizando el aprovechamiento sostenible de los recursos. El documento identifica una falta de integración de la sustitución de materiales críticos dentro de la regulación comunitaria y revela que diez de las veintiséis materias primas esenciales para la transición energética presentan actualmente una tasa de reciclaje nula en la Unión Europea. Otras siete materias primas registran una recuperación de entre el 1 % y el 5 %, limitación que atribuyen tanto a barreras normativas y tecnológicas como a costes elevados y disponibilidad insuficiente de infraestructura de reciclaje.
El informe publicado por el Tribunal también analiza los llamados “proyectos estratégicos” recogidos en el Reglamento de Materias Primas Fundamentales. De los compromisos previstos, se constata la persistencia de dificultades: falta de personal administrativo, ausencia de líneas de financiación específicas a nivel europeo y retrasos en la convocatoria de rondas para la concesión de estos proyectos. A pesar de que para 2025 se debían haber realizado al menos cuatro rondas al año, hasta noviembre solo se habían convocado dos, informó el Tribunal de Cuentas Europeo.
Entre las recomendaciones propuestas, el Tribunal sugiere implementar un mejor sistema de seguimiento para evaluar el impacto efectivo de los acuerdos comerciales firmados y de las asociaciones estratégicas, con el objetivo de clarificar sus beneficios en el suministro de materias primas. Asimismo, propone incentivar la inversión en exploración, extracción y procesamiento de estos recursos dentro de la UE, establecer metas más ambiciosas -y cuando sea posible, de obligado cumplimiento- en materia de reciclaje, y reforzar la integración de la sustitución de materias primas críticas en la legislación industrial europea. Finalmente, los auditores subrayan la importancia de que los proyectos estratégicos contemplados por la Unión estén orientados a garantizar un abastecimiento real y estable, priorizando acuerdos de suministro con empresas europeas, según detalló el medio.
