
La selección española masculina de fútbol sala regresó a Madrid tras una década marcada por altibajos, recibiendo un homenaje en el Hotel Meliá Barajas en reconocimiento a su reciente coronación como campeona de Europa, según informó Europa Press. El reencuentro con el título continental supone el cierre de un periodo de diez años dominado por la incertidumbre y el sufrimiento, y representa un avance tras el tropiezo experimentado en el último Mundial. El acto, organizado por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), contó con la presencia del presidente Rafael Louzán y de diversas figuras del fútbol sala nacional, quienes destacaron el valor del respaldo institucional, la superación colectiva y la confianza como elementos determinantes para el regreso del equipo a la cima europea.
Europa Press detalló que la ceremonia se inició con la proyección de un resumen en video de la final disputada en Liubliana, donde España venció a Portugal. Este episodio marcó el final de una larga espera y devolvió al combinado nacional al primer plano internacional, tan solo un día después de la consagración en el torneo de Eslovenia. El ambiente en el salón reflejaba la satisfacción y el sentimiento de redención compartido tanto por los deportistas como por la directiva.
El seleccionador nacional, Jesús Velasco, fue uno de los principales protagonistas del evento, y su intervención subrayó la ambición que impulsa al grupo. “Oí unas voces detrás del banquillo, vi a alguien corriendo por detrás, a Chemi pegando voces detrás del árbitro, y dije ‘no tenemos techo’. Con esa actitud que hemos tenido, no lo tenemos”, recogió Europa Press en su cobertura, citando las palabras del técnico mientras recibía el reconocimiento del público presente. Velasco insistió en la importancia de la aspiración continua y el reto colectivo; recordó que la selección está abierta a todos los que deseen sumarse y que el objetivo es que quienes pasen por el equipo dejen su huella. Valoró el esfuerzo por alcanzar metas cercanas y realistas, consciente de las condiciones específicas de los torneos de selecciones: “El deporte no tiene memoria, no perdona, y tienes que cumplir sus reglas, porque si no, te va a castigar”, afirmó. Además, explicó la diferencia de afrontar campeonatos de clubes, donde siempre hay una segunda oportunidad, frente a la exigencia de los torneos de selecciones, que requieren máxima concentración y preparación porque se disputan cada cuatro años.
Mario Rivillos, uno de los referentes del plantel, manifestó su alegría por haber repetido el éxito logrado en 2016. A través de declaraciones recogidas por Europa Press, compartió las dificultades y dudas experimentadas durante la última década, subrayando que la oportunidad de enfrentarse a Portugal en la final representó una ocasión idónea para demostrar el retorno del nivel competitivo. “Han sido 10 años de mucha espera, de mucho sufrimiento, quizás de muchas dudas también en esta selección, de pensar si teníamos todavía el nivel para seguir estando arriba. Tuvimos una oportunidad muy buena en este Europeo y ante la gran rival que es Portugal. Hemos hecho un torneo de diez, en cada partido nos íbamos encontrando muchísimo mejor”, expresó Rivillos. Habló del estilo de juego propuesto por el seleccionador, destacando la verticalidad y el carácter ofensivo, así como la cantidad de oportunidades de gol generadas. Rivillos destacó la identificación de la afición con el equipo y compartió anécdotas sobre la convivencia durante la concentración en Eslovenia, resaltando como factor clave la buena sintonía y el ambiente saludable dentro del grupo.
Adolfo Fernández, otro de los jugadores, resaltó la relevancia de que España haya regresado al lugar que ocupó históricamente en el fútbol sala europeo. “Ha sido mucho tiempo trabajando para que pudiera llegar este momento, para volver a mandar en el fútbol sala europeo. Necesitábamos esta victoria y volver a demostrar que estábamos aquí. Esas lágrimas salen porque te has quitado ese peso encima. Lo hemos pasado muy mal, el último Mundial fue un batacazo y tocar fondo, pero tras tocar fondo, hemos dado un paso hacia adelante todos y hemos hecho un campeonato espectacular”, indicó en declaraciones difundidas por Europa Press. Sus palabras pusieron de relieve la carga emocional y la determinación con la que el conjunto afrontó el desafío continental.
El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, centró su intervención en la cohesión y el trabajo de Velasco y sus dirigidos, identificándolos como artífices del reencuentro del equipo nacional con la excelencia competitiva. Louzán reconoció, según consignó Europa Press, que España atravesó un periodo de confianza y estabilidad en el que la labor del cuerpo técnico resultó fundamental. “Estamos ya en el lugar que nos merecemos. Todo esto llega en un momento en el que hay estabilidad, confianza, y Jesús ha sabido hilvanar a esta maravillosa selección. Cuando escuchas sus palabras ves que aquí hay un equipo”, manifestó Louzán ante la audiencia. El dirigente recordó la historia del Europeo de fútbol sala, enfatizando que, tres décadas después de la primera edición, España acumula ocho títulos y solo ha dejado cinco títulos para otras selecciones. Identificó la ilusión, la dedicación y el compromiso institucional como factores que explican el palmarés español.
Durante su análisis de la final, Louzán admitió algunas dudas durante la primera parte, aunque en la segunda mitad consideró que se consolidó un equipo seguro de sí mismo. Según Europa Press, el presidente señaló el impacto que tuvo sobre el presidente de la UEFA la cantidad de ocasiones generadas por España, destacando jugadas como el remate de Mario Rivillos que dio en el travesaño. La confianza exhibida en el tramo decisivo del encuentro fue, para Louzán, el catalizador definitivo de la victoria española, a pesar de la condición de favorita que ostentaba Portugal al inicio del partido. El presidente resaltó además que el equipo español, más allá del título, ha demostrado cohesión, compañerismo y un ambiente positivo, describiéndolo como “un equipo ilusionado, sano, magnífico”.
Durante el homenaje se produjeron agradecimientos a exseleccionadores y antiguos jugadores, señalando la importancia de los procesos de continuidad y el reconocimiento al legado histórico. Europa Press informó que el presidente Louzán aludió a la estabilidad y la confianza como pilares del éxito y mencionó que la gestión de la directiva acompaña el trabajo de los jugadores y entrenadores. El encuentro en Madrid destacó como un momento de celebración para el fútbol sala nacional, mientras el equipo y sus responsables señalaban el futuro inmediato como una oportunidad para mantener la ambición y continuar la senda de logros en próximas competencias europeas y mundiales.
