La reciente revelación de datos personales relacionados con la denunciante en el caso del alcalde de Móstoles introdujo un nuevo elemento de polémica en el debate político español. Según detalló el medio que transmitió las declaraciones de Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida (IU), la filtración de esta información por parte de actores vinculados presuntamente al entorno del Partido Popular (PP) representa para la coalición de izquierdas una muestra del actual clima de impunidad que, en palabras de Maíllo, rodea actuaciones en la Comunidad de Madrid.
Durante una intervención en Logroño, donde participó en el cierre de la asamblea de Izquierda Unida La Rioja, Maíllo destacó que el PP, bajo el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo, adopta comportamientos que a su juicio muestran incongruencias y un doble enfoque ante los casos de presunto abuso. De acuerdo con las declaraciones recogidas por el medio, el líder de IU señaló que la reacción del Partido Popular ante la denuncia presentada por una exconcejala contra el alcalde de Móstoles contrasta con su habitual postura de exigencia y defensa hacia las víctimas cuando las acusaciones afectan a personas ajenas a esa organización. Para Maíllo, la reacción del PP frente a la acusación a uno de sus alcaldes ha consistido en criminalizar a la denunciante y adoptar una actitud de persecución hacia quien ha presentado la denuncia.
El medio reportó que Maíllo se manifestó sobre lo que considera una «falta de rumbo» dentro de las filas del Partido Popular, a la que atribuyó una reacción de buscar alianzas con figuras de posiciones ultras como Alvise Pérez y sectores identificados con la tendencia trumpista, en su intento por competir electoralmente con formaciones como Vox. Según Maíllo, esta estrategia revela, a su entender, que la dirección del PP está más interesada en el poder político que en la protección de los derechos de las mujeres.
Durante sus declaraciones, recogidas por el medio, Maíllo cuestionó los métodos que la Comunidad de Madrid estaría aplicando desde sus estructuras institucionales para afectar a personas anónimas, mediante la revelación pública de datos sensibles. El coordinador federal de IU manifestó dudas sobre el accionar de la Justicia en relación con la filtración de estos datos y se preguntó si la respuesta judicial en este caso sería tan rápida y contundente como en otras situaciones donde altos representantes estatales se vieron afectados por denuncias. Citó como ejemplo la celeridad demostrada cuando el fiscal general del Estado impulsó investigaciones ligadas a figuras de relevancia en la política, sugiriendo que debería haber la misma diligencia ante la vulneración de la privacidad de la denunciante en Móstoles.
De acuerdo con la información de la asamblea de IU, Maíllo también se refirió a la figura de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Afirmó que la permanencia de Ayuso en el cargo resulta incompatible con lo que considera un ejercicio digno de la función pública, y cuestionó la gestión del PP en la región.
Al abordar la actitud del Partido Popular y de Feijóo en particular, Maíllo subrayó que su solidaridad con las víctimas de abuso solo se manifiesta cuando los casos afectan a personas ajenas al PP, mientras que si la acusación involucra a miembros de su propio partido, la organización reacciona denunciando un presunto montaje en su contra. “Menudo hipócrita”, dijo Maíllo al referirse a Feijóo, según recogió el medio.
El líder de IU reconoció que ninguna formación política está libre de casos de comportamiento machista entre sus filas, pero estableció una distinción clara entre las organizaciones que aplican protocolos internos para gestionar esas situaciones, y aquellas que, según su criterio, optan por el encubrimiento. Maíllo concluyó que esa diferencia marca la “raya de la decencia y la indignidad” en el panorama político nacional.